<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378</id><updated>2009-10-18T10:07:59.289-02:00</updated><title type='text'>Aportes al IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo</title><subtitle type='html'>El propósito de este sitio es publicar diversas contribuciones (propias o ajenas) al IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, que tuvo lugar de marzo a diciembre de 2005 bajo el lema "¡Mar adentro... En tu palabra!"</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>29</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-5774885062664945175</id><published>2009-10-18T10:05:00.001-02:00</published><updated>2009-10-18T10:07:59.297-02:00</updated><title type='text'>Declaración sobre los aspectos bioéticos de las próximas elecciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Comunicado Nº 3/09&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Instituto Arquidiocesano de Bioética “Juan Pablo II”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ante la próxima instancia electoral, y dados los muchos temas de naturaleza bioética que se juegan en esta coyuntura, el Instituto Arquidiocesano de Bioética “Juan Pablo II” cumple con su obligación de aportar desde su punto de vista específico al discernimiento de los católicos y de muchas personas que, aún sin compartir la fe de la Iglesia, son sensibles a la natural dignidad y los derechos de la persona humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Papa Benedicto XVI nos ha recordado recientemente los “principios no negociables” que deben regir la conducta de los católicos en el ámbito público y por tanto en el terreno político y concretamente el electoral (1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante todo, siguiendo la enseñanza del Papa, conviene aclarar que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Estos principios no son verdades de fe, aunque reciban de la fe una nueva luz y confirmación. Están inscritos en la misma naturaleza humana y, por tanto, son comunes a toda la humanidad. La acción de la Iglesia en su promoción no es, pues, de carácter confesional, sino que se dirige a todas las personas, prescindiendo de su afiliación religiosa. Al contrario, esta acción es tanto más necesaria cuanto más se niegan o tergiversan estos principios, porque eso constituye una ofensa contra la verdad de la persona humana, una grave herida causada a la justicia misma.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Somos en efecto conscientes de que, confirmados por la tradición bíblica, estos principios derivan simplemente de una recta comprensión racional de lo que es el ser humano, y son suscritos y apoyados por una gran cantidad de personas pertenecientes a un amplio abanico de posturas filosóficas, incluyendo ateos, agnósticos, creyentes de varias religiones y hermanos cristianos de otras confesiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto de los principios no negociables en cuestión, nos dice el Papa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Por lo que atañe a la Iglesia católica, lo que pretende principalmente con sus intervenciones en el ámbito público es la defensa y promoción de la dignidad de la persona; por eso, presta conscientemente una atención particular a principios que no son negociables. Entre éstos, hoy pueden destacarse los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— protección de la vida en todas sus etapas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural;&lt;br /&gt;— reconocimiento y promoción de la estructura natural de la familia, como unión entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio, y su defensa contra los intentos de equipararla jurídicamente a formas radicalmente diferentes de unión que, en realidad, la dañan y contribuyen a su desestabilización, oscureciendo su carácter particular y su irreemplazable papel social;&lt;br /&gt;— protección del derecho de los padres a educar a sus hijos.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En plena sintonía con la enseñanza pontificia, la Conferencia Episcopal del Uruguay ha señalado recientemente las pautas que deben clarificar el discernimiento electoral de los católicos (2). De ellas extractamos las que guardan relación más inmediata con la competencia de este Instituto Arquidiocesano de Bioética:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“2. Juzgar con sentido crítico las políticas concretas por su manera de encarar el problema global de la vida humana en el Uruguay de hoy, atendiendo especialmente a la defensa del derecho de todo ser humano a la vida, desde la concepción, pasando por todas las etapas de su desarrollo, hasta la muerte natural. (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Poner como condición necesaria de nuestro apoyo a las distintas propuestas la defensa de la familia basada en el matrimonio estable de un varón y una mujer y la coherencia de esas propuestas con la consecuente visión de la sexualidad humana y su significado. Reclamar la plena y real libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que, conscientes de lo que está en juego en esta particular coyuntura electoral para nuestro país en relación con estos valores y principios, exhortamos a todos los católicos, y en general a todas las personas preocupadas por realizar éticamente su opción electoral, a tomar estas pautas como guía, con la certeza de estar así contribuyendo al mejor futuro para nuestro país.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) &lt;em&gt;Discurso del Santo Padre Benedicto XVI a los participantes en unas jornadas de estudio sobre Europa organizadas por el Partido Popular Europeo&lt;/em&gt;, Jueves 30 de marzo de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Conferencia Episcopal del Uruguay, &lt;em&gt;Documento Pastoral de los Obispos para las comunidades cristianas. Pautas para el discernimiento político en año electoral&lt;/em&gt;, Florida, 28 de abril de 2009.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-5774885062664945175?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/5774885062664945175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=5774885062664945175' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/5774885062664945175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/5774885062664945175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2009/10/declaracion-sobre-los-aspectos.html' title='Declaración sobre los aspectos bioéticos de las próximas elecciones'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-611899057969629398</id><published>2009-09-29T08:43:00.000-03:00</published><updated>2009-09-29T08:44:51.090-03:00</updated><title type='text'>Fe y Razón cumple 10 años - Entrevista en InfoCatólica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ayer el portal español InfoCatólica publicó una entrevista a Daniel Iglesias Grèzes, uno de los tres fundadores y responsables del sitio web "Fe y Razón". Dicha entrevista está centrada en el tema del 10º aniversario de "Fe y Razón". Se puede acceder a ella haciendo clic en el título de esta entrada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-611899057969629398?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://infocatolica.com/?t=noticia&amp;cod=4384' title='Fe y Razón cumple 10 años - Entrevista en InfoCatólica'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/611899057969629398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=611899057969629398' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/611899057969629398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/611899057969629398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2009/09/fe-y-razon-cumple-10-anos-entrevista-en.html' title='Fe y Razón cumple 10 años - Entrevista en InfoCatólica'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-6813455637428093767</id><published>2009-09-26T06:55:00.001-03:00</published><updated>2009-09-26T06:58:17.484-03:00</updated><title type='text'>Jornada Conmemorativa del 10° aniversario de Fe y Razón</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tenemos el agrado de informar que el miércoles 4 de noviembre de 2009, de 19:00 a 22:00, en el Aula Magna “Pablo VI” de la Facultad de Teología del Uruguay “Monseñor Mariano Soler” (San Juan 2666 casi San Fructuoso - Montevideo), tendrá lugar la &lt;strong&gt;Jornada Conmemorativa del 10° aniversario de &lt;em&gt;Fe y Razón&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (&lt;a href="http://www.feyrazon.org/"&gt;http://www.feyrazon.org/&lt;/a&gt;), bajo el lema “&lt;em&gt;Hacia una nueva evangelización de la cultura&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este evento académico, el primero que organiza el &lt;em&gt;Centro Cultural Católico “Fe y Razón”&lt;/em&gt;, comenzará con unas palabras de bienvenida a cargo del Pbro. Dr. Antonio Bonzani, Rector de la Facultad de Teología del Uruguay, y continuará con diversas ponencias, a cargo de los siguientes expositores: Pbro. Dr. Miguel Barriola (Miembro de la Pontificia Comisión Bíblica), Dr. Pedro Gaudiano (Docente de la Facultad de Teología del Uruguay), Dr. Gustavo Ordoqui (Miembro de la Pontificia Academia Pro Vida), Pbro. Miguel Pastorino (Director del Departamento de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Montevideo), Ing. Daniel Iglesias, Lic. Néstor Martínez y Diác. Jorge Novoa (Co-Directores de &lt;em&gt;Fe y Razón&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo clic en el título de esta entrada, se accede a la agenda completa del evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ya invitamos cordialmente a la Jornada a todos los lectores y amigos de &lt;em&gt;Fe y Razón&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Equipo de Dirección de &lt;em&gt;Fe y Razón&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-6813455637428093767?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.feyrazon.org/Revista/FeyRazon-AgendaJornada.htm' title='Jornada Conmemorativa del 10° aniversario de Fe y Razón'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/6813455637428093767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=6813455637428093767' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/6813455637428093767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/6813455637428093767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2009/09/jornada-conmemorativa-del-10_26.html' title='Jornada Conmemorativa del 10° aniversario de Fe y Razón'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-905738756972347048</id><published>2008-08-31T13:05:00.002-03:00</published><updated>2009-08-23T09:54:41.129-03:00</updated><title type='text'>Mis primeros cuatro libros de teología están en Internet</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De febrero a mayo de 2008 publiqué cuatro libros de teología en el sitio &lt;em&gt;web&lt;/em&gt; de auto-publicación gratuita &lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt;. Se trata de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· &lt;em&gt;Razones para nuestra esperanza. Escritos de apologética católica.&lt;/em&gt; Tiene 178 páginas y tres partes: 1) Creo en Dios. 2) Creo en Jesucristo. 3) Creo en la Iglesia. Expone los motivos racionales de credibilidad de la fe católica. El Epílogo contiene un test de conocimientos sobre la doctrina católica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;· &lt;em&gt;Cristianos en el mundo, no del mundo. Escritos de teología moral social y temas conexos.&lt;/em&gt; Tiene 168 páginas y siete partes: 1) Vida humana. 2) Matrimonio y familia. 3) Libertad de educación. 4) Católicos y vida pública. 5) Cristianismo e ideologías. 6) Algunos desafíos éticos actuales. 7) Teología e historia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;· &lt;em&gt;Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio. Exposición de algunos puntos de la doctrina católica.&lt;/em&gt; Tiene 182 páginas y 15 capítulos que tratan diversos temas de Biblia, teología dogmática, moral y liturgia. En el Epílogo se reflexiona sobre la situación religiosa del Uruguay. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;· &lt;em&gt;Sintió compasión de ellos. Escritos teológico-pastorales.&lt;/em&gt; Tiene 156 páginas y tres partes: 1) Discusiones en torno a la Conferencia de Aparecida. 2) Aportes al IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo. 3) Otros escritos teológico-pastorales. El Epílogo trata acerca de un tema de teología dogmática: si la Iglesia es “sacramento del mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací en Montevideo (Uruguay) en 1959. Estoy casado y tengo tres hijos. Soy Ingeniero Industrial Opción Electrónica, Magister en Ciencias Religiosas y Bachiller en Sagrada Teología. Además, soy socio fundador de la &lt;a href="http://www.osp6.blogspot.com/"&gt;Obra Social Pablo VI&lt;/a&gt; y de la Sección Uruguay de la &lt;a href="http://www.sita.cl/"&gt;Sociedad Internacional Tomás de Aquino&lt;/a&gt; y miembro del &lt;a href="http://www.cabmontevideo.blogspot.com/"&gt;Instituto Arquidiocesano de Bioética "Juan Pablo II"&lt;/a&gt;. Fui miembro de la &lt;a href="http://pastoralfamiliar.feyrazon.org/"&gt;Comisión Nacional de Pastoral Familiar&lt;/a&gt;, Encargado de Redacción de la &lt;a href="http://pastoralfamiliar.feyrazon.org/"&gt;Revista Pastoral Familiar&lt;/a&gt; (dependiente de la Conferencia Episcopal del Uruguay), miembro del &lt;a href="http://www.ivsinodo.blogspot.com/"&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo&lt;/a&gt; y conductor del programa &lt;a href="http://www.verdadesdefe.blogspot.com/"&gt;Verdades de Fe&lt;/a&gt; en Radio María Uruguay. Mi blog personal es &lt;a href="http://www.lmillau.blogspot.com/"&gt;Meditaciones Cristianas&lt;/a&gt;. Soy co-director del sitio web &lt;a href="http://www.feyrazon.org/"&gt;Fe y Razón&lt;/a&gt; y de la &lt;a href="http://www.revistafeyrazon.blogspot.com/"&gt;revista virtual gratuita Fe y Razón&lt;/a&gt;, lugares donde he desarrollado la parte principal de mi apostolado en &lt;em&gt;Internet&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.feyrazon.org/"&gt;Fe y Razón&lt;/a&gt; fue fundado en 1999 por tres católicos uruguayos (Diác. Jorge Novoa, Lic. Néstor Martínez y yo). Es un sitio web de teología y filosofía cuyo propósito es contribuir a la evangelización de la cultura en fidelidad al Magisterio de la Iglesia y difundir la obra de Santo Tomás de Aquino, G. K. Chesterton y otros grandes pensadores cristianos. Entre otras cosas, contiene:&lt;br /&gt;· Secciones de Filosofía, Apologética, Teología, Biblia, Moral, Liturgia, Familia, etc.&lt;br /&gt;· Un &lt;em&gt;Forum&lt;/em&gt;, donde los lectores pueden participar expresando ideas, comentarios, críticas, etc.&lt;br /&gt;· La revista virtual gratuita Fe y Razón, con 25 números publicados y más de 600 suscriptores.&lt;br /&gt;Fe y Razón tiene unas 15.000 visitas por mes, fundamentalmente desde casi todos los países de habla hispana. Ocupa el primer lugar entre unas 100.000 páginas web en una búsqueda en Google con las palabras clave "Fe y Razón". En 2003 una encuesta del portal &lt;a href="http://catholic.net/" target="_blank"&gt;Catholic.net&lt;/a&gt; incluyó a Fe y Razón en una lista de los doce portales católicos favoritos del mundo de habla hispana, junto al sitio oficial de la Santa Sede y a prestigiosos portales como el propio &lt;a href="http://catholic.net/" target="_blank"&gt;Catholic.net&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://encuentra.com/" target="_blank"&gt;Encuentra.com&lt;/a&gt;, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/"&gt;Lulu&lt;/a&gt; es el principal mercado en línea de contenido digital. Tiene más de un millón de usuarios registrados y ha publicado más de 300.000 obras de autores de más de 80 países diferentes. Cada semana publica unos 4.000 títulos nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis libros de teología pueden ser comprados por Internet en &lt;a href="http://stores.lulu.com/diglesias"&gt;http://stores.lulu.com/diglesias&lt;/a&gt;, en cualquiera de las siguientes dos modalidades:&lt;br /&gt;· como libro impreso (&lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt; imprime un ejemplar y lo envía por correo al comprador);&lt;br /&gt;· o como descarga del texto en formato PDF.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen accesos directos a mis libros en:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2115187"&gt;www.lulu.com/content/2115187&lt;/a&gt; - Razones para nuestra esperanza.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2135878"&gt;www.lulu.com/content/2135878&lt;/a&gt; - Cristianos en el mundo, no del mundo.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2398541"&gt;www.lulu.com/content/2398541&lt;/a&gt; - Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2473284"&gt;www.lulu.com/content/2473284&lt;/a&gt; - Sintió compasión de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se permite ver la tapa, las primeras páginas y el índice de cada libro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-905738756972347048?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://stores.lulu.com/diglesias' title='Mis primeros cuatro libros de teología están en Internet'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/905738756972347048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=905738756972347048' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/905738756972347048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/905738756972347048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2008/08/mis-primeros-cuatro-libros-de-teologa.html' title='Mis primeros cuatro libros de teología están en Internet'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-5513137339279314933</id><published>2008-08-31T12:36:00.001-03:00</published><updated>2008-08-31T12:40:02.908-03:00</updated><title type='text'>Descarga gratis mi libro “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En abril de 2008 publiqué el libro “&lt;em&gt;Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio. Exposición de algunos puntos de la doctrina católica&lt;/em&gt;” en el sitio &lt;em&gt;web&lt;/em&gt; de auto-publicación gratuita &lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt;. Este libro de 182 páginas y 15 capítulos trata diversos temas de Biblia, teología dogmática, moral y liturgia. En el Epílogo se reflexiona sobre la situación religiosa del Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede ver la tapa, las primeras páginas y el índice del libro en:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2398541"&gt;www.lulu.com/content/2398541&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desde allí se puede descargar gratuitamente todo el libro en formato PDF.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para abrir el archivo PDF se requiere el programa gratuito &lt;em&gt;Adobe Reader&lt;/em&gt;, disponible en la gran mayoría de las computadoras. En caso de no tener ese programa en tu PC, puedes bajarlo gratuitamente desde &lt;a href="http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html"&gt;http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También puedes comprar el libro en formato impreso, para lo cual debes indicar:&lt;br /&gt;· Nombre del comprador.&lt;br /&gt;· Dirección postal.&lt;br /&gt;· Datos de una tarjeta internacional.&lt;br /&gt;· Cantidad de ejemplares deseados (uno o más).&lt;br /&gt;· Método de envío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt; imprime el o los ejemplares solicitados y los envía por correo al comprador desde los EE.UU. Por ejemplo, el envío internacional &lt;em&gt;standard&lt;/em&gt; a Uruguay de un libro de este tamaño cuesta alrededor de US$ 3, costo que se suma al precio del libro impreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la siguiente dirección puedes encontrar u obtener mis cuatro libros de teología publicados hasta el momento: &lt;a href="http://stores.lulu.com/diglesias"&gt;http://stores.lulu.com/diglesias&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-5513137339279314933?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://stores.lulu.com/diglesias' title='Descarga gratis mi libro “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio”'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/5513137339279314933/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=5513137339279314933' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/5513137339279314933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/5513137339279314933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2008/08/descarga-gratis-mi-libro-id-por-todo-el.html' title='Descarga gratis mi libro “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio”'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-4197869027667080073</id><published>2008-08-31T12:32:00.003-03:00</published><updated>2008-10-11T07:53:56.352-02:00</updated><title type='text'>Descarga gratis mi libro “Razones para nuestra esperanza”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En febrero de 2008 publiqué el libro “&lt;em&gt;Razones para nuestra esperanza. Escritos de apologética católica&lt;/em&gt;” en el sitio &lt;em&gt;web&lt;/em&gt; de auto-publicación gratuita &lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro de 178 páginas es una exposición de algunos de los motivos racionales de credibilidad de la fe católica. Tiene un prólogo, tres partes y un epílogo:&lt;br /&gt;· Parte 1 - Creo en Dios.&lt;br /&gt;· Parte 2 - Creo en Jesucristo.&lt;br /&gt;· Parte 3 - Creo en la Iglesia.&lt;br /&gt;· Epílogo - &lt;em&gt;Test&lt;/em&gt; elemental de teología católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede ver la tapa, las primeras páginas y el índice del libro en:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lulu.com/content/2115187"&gt;www.lulu.com/content/2115187&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desde allí se puede descargar gratuitamente todo el libro en formato PDF&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para abrir el archivo PDF se requiere el programa gratuito &lt;em&gt;Adobe Reader&lt;/em&gt;, disponible en la gran mayoría de las computadoras. En caso de no tener ese programa en tu PC, puedes bajarlo gratuitamente desde &lt;a href="http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html"&gt;http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También puedes comprar el libro en formato impreso, para lo cual debes indicar:&lt;br /&gt;· Nombre del comprador.&lt;br /&gt;· Dirección postal.&lt;br /&gt;· Datos de una tarjeta internacional.&lt;br /&gt;· Cantidad de ejemplares deseados (uno o más).&lt;br /&gt;· Método de envío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lulu&lt;/em&gt; imprime el o los ejemplares solicitados y los envía por correo al comprador desde los EE.UU. Por ejemplo, el envío internacional &lt;em&gt;standard&lt;/em&gt; a Uruguay de un libro de este tamaño cuesta alrededor de US$ 3, costo que se suma al precio del libro impreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la siguiente dirección se encuentran mis cuatro libros de teología publicados hasta el momento: &lt;a href="http://stores.lulu.com/diglesias"&gt;http://stores.lulu.com/diglesias&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-4197869027667080073?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://stores.lulu.com/diglesias' title='Descarga gratis mi libro “Razones para nuestra esperanza”'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/4197869027667080073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=4197869027667080073' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/4197869027667080073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/4197869027667080073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2008/08/descarga-gratis-mi-libro-razones-para.html' title='Descarga gratis mi libro “Razones para nuestra esperanza”'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-113109473302527839</id><published>2005-11-04T06:57:00.000-02:00</published><updated>2007-12-23T07:56:37.779-02:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre las “Conclusiones aprobadas por los Miembros Sinodales”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;1) Catequesis y sacramentos de la iniciación cristiana.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se propone elegir catequistas idóneos (cf. Conclusiones, n. 88).&lt;br /&gt;ii) Se propone elaborar nuevos materiales para todo el itinerario catequético (cf. Conclusiones, n. 109).&lt;br /&gt;iii) Nos parece muy atinada la propuesta de promover experiencias de catequesis familiar en las parroquias, centros educativos y otros ámbitos eclesiales (cf. Conclusiones, n. 128), aunque habría sido mejor proponer un plan más concreto.&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) Echamos de menos una seria autocrítica a partir de los resultados alcanzados por la catequesis en las últimas décadas, considerando que la gran mayoría de los católicos de Montevideo tienen conocimientos muy pobres sobre la doctrina católica y se alejan de la Iglesia durante la niñez, la adolescencia o la juventud.&lt;br /&gt;ii) Llama la atención la falta de referencias al Catecismo de la Iglesia Católica con respecto a la formación doctrinal de los catequistas y la elaboración de catecismos locales y la falta de referencias a la posible utilización directa del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica como texto catequético en algunas circunstancias.&lt;br /&gt;iii) No fue aprobada la propuesta de decretar que a partir de determinado año no puedan ser catequistas en la Arquidiócesis quienes no hayan acreditado un determinado nivel mínimo de conocimientos teológicos (cf. Conclusiones, nn. 88-90).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2) Jóvenes y vocación a la fe.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se ha dado prioridad al carácter evangelizador de la pastoral juvenil por sobre su dimensión organizativa (cf. Conclusiones, nn. 129, 153, 156, 245 etc.). A menudo la pastoral juvenil arquidiocesana dio excesiva importancia a la participación en los organismos de coordinación y a los métodos empleados y acentuó unilateralmente la dimensión sociopolítica de la fe cristiana, tendiendo a perder de vista la prioridad del llamado a la conversión, la santidad y el apostolado y a descuidar la formación doctrinal y moral y el cultivo de la vida de oración personal y litúrgica.&lt;br /&gt;ii) Corrigiendo la postura del Documento de Trabajo, que consideraba a la pastoral juvenil y la pastoral vocacional como dos acciones pastorales distintas, se ha optado por una pastoral juvenil que sea en sí misma pastoral vocacional (cf. Conclusiones, nn. 167, 229, 238). Esta opción debería ser vista como un caso particular dentro de una estrategia más general: la de contrarrestar la tendencia práctica de la pastoral de conjunto a fraccionarse en un conjunto de pastorales sectoriales escasamente comunicadas entre sí.&lt;br /&gt;iii) Se propone multiplicar las instancias de formación de los jóvenes (cf. Conclusiones, nn. 271-274).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) Echamos de menos una seria autocrítica a partir de los resultados alcanzados por la pastoral juvenil en las últimas décadas, considerando que la actual situación religiosa de los jóvenes montevideanos presenta aspectos muy preocupantes. Por ejemplo, mientras que entre los ancianos los católicos superan a los ateos en una proporción mayor que 10 a 1, entre los jóvenes dicha proporción no llega a 1,5 a 1.&lt;br /&gt;ii) No se ha explicitado la importancia de establecer fuertes nexos entre la pastoral juvenil y la pastoral familiar, sobre todo en lo referente a la preparación (remota, próxima e inmediata) de los adolescentes y jóvenes al matrimonio. En general nuestra pastoral juvenil no presta mucha atención a la relación del adolescente o el joven con su familia paterna ni prevé instancias de participación de los padres en el itinerario pastoral de sus hijos.&lt;br /&gt;iii) Ni siquiera se menciona a la pastoral juvenil universitaria, a la que consideramos doblemente prioritaria, porque se encuentra en la intersección de dos grandes prioridades pastorales de la Iglesia en América Latina: la opción preferencial por los jóvenes y el empeño por la evangelización de la cultura y la recreación de una cultura cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3) Matrimonio y familia.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se aspira a lograr una mayor coordinación de la pastoral familiar con las demás áreas pastorales, a fin de hacer más efectiva la presencia “transversal” de la familia en toda la pastoral de conjunto (cf. Conclusiones, nn. 312, 323, 325, 333).&lt;br /&gt;ii) Se reconoce la insuficiencia de la catequesis pre-matrimonial ofrecida comúnmente en las parroquias como preparación inmediata al matrimonio y se propone mejorar dicha catequesis, reordenándola en su extensión, temática y desarrollo (cf. Conclusiones, nn. 389-395, 399, 405, 408, 416-418).&lt;br /&gt;iii) Se reconoce que a menudo los agentes de pastoral familiar carecen de la necesaria formación y se propone formarlos en el Instituto Pastoral de la Familia (cf. Conclusiones, nn. 345-346, 370).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No se analizan en profundidad las actuales amenazas contra la vida y la familia debidas al avance de la “cultura de la muerte” ni se proponen medidas orientadas específicamente a la defensa y promoción de los derechos de la familia (ni en este capítulo ni en el resto del documento).&lt;br /&gt;ii) No se propone un plan concreto para la formación de los agentes de pastoral familiar.&lt;br /&gt;iii) No fue aprobada la creación de un Centro Arquidiocesano de Servicio a las Familias, atendido por un equipo interdisciplinario de profesionales voluntarios, para brindar servicios gratuitos de consejería familiar, mediación, atención de problemas de violencia doméstica o adicciones etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4) Parroquia.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se insinúa que ha habido una multiplicación exagerada de pastorales y de equipos coordinadores de las mismas (cf. Conclusiones, n. 490). Nos parece conveniente simplificar el organigrama de la Arquidiócesis.&lt;br /&gt;ii) Se propone revisar la sectorización parroquial y zonal de la Arquidiócesis (cf. Conclusiones, n. 510). Nos parece conveniente reducir el número de zonas pastorales y establecer centros de culto en las zonas que han tenido un mayor crecimiento demográfico en las últimas décadas.&lt;br /&gt;iii) Se evidencia una preocupación por la formación de los agentes pastorales y los fieles en general (cf. Conclusiones, nn. 532, 534-537).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) Aunque la liturgia ocupa un lugar central en la vida cristiana, no se profundiza en los problemas pastorales referidos a la liturgia en la parroquia.&lt;br /&gt;ii) Ni en este capítulo ni en todo el documento se analizan en profundidad los grandes desafíos pastorales planteados por fenómenos tales como el gran número de católicos practicantes esporádicos o no practicantes, la proliferación de las sectas y los nuevos movimientos religiosos, la influencia creciente de la increencia en nuestra cultura etc.&lt;br /&gt;iii) No parece tenerse en cuenta la presencia transversal de la dimensión familiar en toda la pastoral de conjunto, según las orientaciones del Plan Pastoral “San Felipe y Santiago Siglo XXI”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5) Pastoral de la solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se pretende poner en práctica la opción preferencial por los pobres.&lt;br /&gt;ii) El análisis de los problemas sociales no se limita al nivel económico y sociológico, sino que llega a los niveles filosófico y teológico (cf. Conclusiones, nn. 656-657, 660, 662).&lt;br /&gt;iii) Se propone dar una mayor difusión a la doctrina social de la Iglesia (cf. Conclusiones, n. 677).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) En la pastoral de la solidaridad arquidiocesana a menudo falta el anuncio explícito del Evangelio. Sin embargo no se analiza esta debilidad ni se proponen medidas concretas orientadas a superarla.&lt;br /&gt;ii) A pesar de la notable influencia de la crisis del matrimonio y de la familia en los actuales problemas socio-económicos, se presta muy escasa atención a la defensa y promoción del derecho a la vida y los demás derechos naturales de la familia.&lt;br /&gt;iii) Este capítulo es excesivamente teórico. No analiza en profundidad cómo evitar que la pastoral de la solidaridad se limite a la mera asistencia material y cómo lograr que sea una adecuada promoción humana. Tampoco profundiza en la propuesta de medidas prácticas para fortalecer a Caritas y a otras organizaciones eclesiásticas de promoción social y para apoyar y potenciar la labor de las numerosas asociaciones civiles y fundaciones de inspiración católica existentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6) Educación católica.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se enfatiza la importancia de la formación cristiana de los educadores (cf. Conclusiones, nn. 750, 754, 757-759, 761-762).&lt;br /&gt;ii) Se proponen varias iniciativas orientadas a promover el derecho de las familias a la libertad de educación, sobre todo en materia religiosa (cf. Conclusiones, nn. 783-787).&lt;br /&gt;iii) Se propone elaborar un Proyecto Educativo Arquidiocesano de Referencia, inspirador y organizador de las comunidades educativas, partiendo de la experiencia y reflexión de las mismas (cf. Conclusiones, nn. 817-818, 820).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No fue aprobada la propuesta de decretar que en adelante los cargos docentes vacantes de las escuelas católicas serán ocupados por docentes católicos que se destaquen “por su recta doctrina e integridad de vida” (Código de Derecho Canónico, can. 803,2). Las iniciativas de formación cristiana de los docentes serán insuficientes si no se cambia radicalmente la política de contratación de docentes y directivos.&lt;br /&gt;ii) No se ha planteado como objetivos lograr que los colegios y liceos católicos tengan sus propios planes de estudios y sus propios programas para cada asignatura, independientes de los de la Administración Nacional de Educación Pública, ni fortalecer los institutos católicos de formación docente o crear otros nuevos, a fin de superar el cuasi-monopolio estatal de la formación docente, de signo secularista.&lt;br /&gt;iii) Nos parece insuficiente que el Proyecto Educativo Arquidiocesano de Referencia proponga orientaciones cuya adopción sería opcional para los colegios y liceos católicos. Creemos que dicho Proyecto también debería servir como instrumento para aplicar el canon 806,1 del Código de Derecho Canónico, según el cual al Obispo diocesano “le compete dictar normas sobre la organización general de las escuelas católicas; tales normas también son válidas para las escuelas dirigidas por miembros de [los institutos religiosos]”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7) Movimientos eclesiales y nuevas comunidades.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se considera a los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales como un don del Espíritu Santo a la Iglesia, universal y local; y se reconoce que acentúan el protagonismo de los laicos, potenciando su misión e inserción en la sociedad y abriendo muchas veces nuevos espacios de evangelización (cf. Conclusiones, nn. 844, 860-862).&lt;br /&gt;ii) Se aspira “a que la comunidad diocesana conozca, aprecie y valore los carismas de los que personas y movimientos son portadores” (Conclusiones, n. 866).&lt;br /&gt;iii) Se subraya la necesidad de resolver los conflictos mediante un diálogo fraterno (cf. Conclusiones, n. 878).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No se evidencia un interés particular por los movimientos en sí mismos. No se analiza la vida interior de los movimientos (su liturgia, su espiritualidad, su acción misionera etc.). En el fondo los cuatro núcleos de este capítulo tratan solamente sobre la relación de los movimientos con las parroquias, las zonas y la diócesis. Esto da la impresión (reforzada a menudo por los demás capítulos de las “Conclusiones”) de que en la práctica se ve a los nuevos movimientos eclesiales más que nada como un problema.&lt;br /&gt;ii) Nos parece que en ocasiones se insinúa un enfoque demasiado centralista con respecto a la presencia y la acción de los movimientos y nuevas comunidades en la Iglesia local (cf. Conclusiones, n. 843). Los fieles no necesitan una autorización previa para crear una asociación dentro de la diócesis (cf. Código de Derecho Canónico, can. 215). Salvo prueba en contrario, se debería presumir que toda nueva comunidad es positiva. Además, se podría preguntar no sólo si un movimiento sirve a los organismos pastorales diocesanos, sino también si éstos sirven al movimiento. El cristiano debe buscar más servir que ser servido.&lt;br /&gt;iii) En este capítulo y en el resto del documento percibimos una tendencia a un predominio excesivo del principio territorial en la pastoral de conjunto. A diferencia de lo que ocurría en el pasado y de lo que sigue ocurriendo en las áreas rurales, la movilidad de la vida moderna en grandes ciudades como Montevideo vuelve natural la vinculación de un fiel a una comunidad cristiana distinta de su propia parroquia. Se debe aceptar con serenidad esta transformación, que probablemente se acentúe en el futuro. Además, la gran heterogeneidad de las situaciones personales y las necesidades religiosas de los fieles que viven en el territorio de la parroquia hace que ésta difícilmente pueda responder de forma adecuada a todas esas situaciones y necesidades. Por último, hay muchos ámbitos (el arte, la política, Internet etc.) cuya atención pastoral no puede ser desplegada adecuadamente desde las parroquias territoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8) Identidad y protagonismo del laicado.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Se subraya la índole secular de la vocación del fiel laico (cf. Conclusiones, nn. 1004, 1021, 1026, 1030, 1040).&lt;br /&gt;ii) Se acentúa la eclesiología de comunión (cf. Conclusiones, nn. 1004, 1064).&lt;br /&gt;iii) Se destaca la importancia de la vivencia comunitaria de la fe (cf. Conclusiones, nn. 1004, 1059).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No se asume explícitamente como primera prioridad pastoral la vocación universal a la santidad, según lo planteado por el Papa Juan Pablo II en la carta apostólica Novo Millennio Ineunte nn. 30-31 y lo expuesto por nuestro Arzobispo en la 3ª Reunión de la Asamblea Sinodal.&lt;br /&gt;ii) Algunos aspectos importantes de la situación actual del laicado montevideano apenas son aludidos o ni siquiera son mencionados. Nos referimos por ejemplo al desafío de la formación doctrinal de los laicos, el desafío del anuncio explícito del Evangelio en todos los hogares, el desafío de la evangelización del ámbito del trabajo y la empresa, el desafío de la notable debilidad política de los católicos en nuestro país, el desafío de la atención pastoral de los numerosos montevideanos que han emigrado etc.&lt;br /&gt;iii) En la reseña histórica parece subestimarse la continuidad esencial entre la espiritualidad laical pre-conciliar y la post-conciliar, denotándose una especie de neo-triunfalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9) Presbiterio diocesano secular y religioso.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Nos parece acertado el énfasis puesto en la pastoral presbiteral y la formación permanente de los presbíteros (cf. Núcleo 2).&lt;br /&gt;ii) Se reconoce que las estructuras de comunión y participación de la Arquidiócesis no están funcionando correctamente (cf. Conclusiones, n. 1175).&lt;br /&gt;iii) Se afirma que el modo de actuar del presbítero debe ser acorde con la opción evangélica por los pobres (cf. Conclusiones, n. 1190).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No se presta suficiente atención al problema de la escasez de vocaciones al sacerdocio.&lt;br /&gt;ii) Las consideraciones sobre la identidad y misión del sacerdote (cf. Núcleo 1) nos parecen muy pobres. Además, no contienen ninguna propuesta.&lt;br /&gt;iii) La propuesta de “que el cuerpo presbiteral tenga sus espacios de discernimiento sobre los asuntos socio-económicos y políticos del mundo, para establecer criterios comunes de actuación” (Conclusiones, n. 1198) nos parece muy ambigua, dado que no parece tomar suficientemente en cuenta la legítima autonomía de los asuntos temporales y la amplia libertad que debe existir en la Iglesia acerca de todo lo opinable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10) Diaconado permanente.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Nos parece muy oportuna la aspiración “a que se sientan convocados todos aquellos que descubran el llamado de Jesucristo para ejercer el diaconado en la Iglesia: hombres casados o célibes integrados a la estructura parroquial y/o dentro de ella, a una Pequeña Comunidad. Hombres casados o célibes que integren algún movimiento de los que existen en nuestra Arquidiócesis. Hombres casados o célibes que integren una familia religiosa.” (Conclusiones, n. 1262; cf. ídem n. 1263). Esto representa una apertura triple, dado que hasta ahora la convocatoria ha sido restringida a hombres casados integrados a pequeñas comunidades en parroquias (cf. ídem, nn. 1258-1259).&lt;br /&gt;ii) No fue aprobada la propuesta de fijar los 45 ó 50 años como edad máxima para los candidatos al diaconado permanente (cf. Conclusiones, n. 1261).&lt;br /&gt;iii) Se propone profundizar la formación que reciben los diáconos permanentes (cf. Conclusiones, nn. 1264; 1251, 1256, 1260).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) No se proponen medidas concretas para fortalecer la vida espiritual de los diáconos permanentes (cf. Núcleo 4).&lt;br /&gt;ii) Si nos atenemos a la estructura formal establecida para los núcleos de cada capítulo (definición, vemos, aspiramos, proponemos), este capítulo contiene una sola propuesta (cf. Conclusiones, n. 1237).&lt;br /&gt;iii) Parece suponerse que todo diácono permanente debe animar una pequeña comunidad (cf. Conclusiones, n. 1275). Esta función nos parece importante, pero no vemos por qué debería ser obligatoria o anteponerse a otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;11) Vida consagrada.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;a) Aspectos positivos.&lt;br /&gt;i) Nos parece acertado el énfasis puesto en las vocaciones (cf. Núcleo 4).&lt;br /&gt;ii) Se aprecia que en nuestro país, pese a su fuerte tradición secularista, hayan surgido nuevas formas de vida consagrada (cf. Conclusiones, n. 1314).&lt;br /&gt;iii) Se exhorta “a una creciente comprensión de las distintas vocaciones dentro de la Iglesia y al respeto por lo propio de cada carisma” (Conclusiones, n. 1372).&lt;br /&gt;b) Aspectos negativos.&lt;br /&gt;i) Parece suponerse una cuestionable relación lineal entre vuelta al carisma, crisis de las grandes instituciones (colegios etc.) y búsqueda de nuevos lugares de apostolado (cf. Conclusiones, n. 1315). Cabría preguntarse si la “gran inquietud” eclesial expresada en la búsqueda de nuevos estilos de vida consagrada (cf. ídem, n. 1314) se compagina siempre adecuadamente con la fidelidad al carisma recibido y la perseverancia en la misión encomendada, con espíritu de obediencia.&lt;br /&gt;ii) Parece suponerse que los “puestos de frontera” de los religiosos son únicamente los que permiten “ganar en cercanía con los pobres” (Conclusiones, n. 1316). ¿No hay también necesidad de religiosos en “puestos de frontera” en contacto con los sectores ricos y secularizados de la sociedad?&lt;br /&gt;iii) Se afirma que “habitar en los mismos locales de las obras apostólicas agrava”... “el peligro del profesionalismo en los Consagrados en desmedro de la Vida Consagrada y la fraternidad” (Conclusiones 1388, 1387). Esta afirmación nos parece cuestionable. La vida consagrada no se refiere únicamente a la intimidad de la comunidad de consagrados. Por supuesto existe el peligro de que la actividad externa absorba el tiempo y la energía que se deberían dedicar a la vida interior, pero no parece que ese peligro radique principalmente en el lugar de residencia. A la inversa, también se podría sostener que habitar en locales distintos a los de las obras apostólicas agrava el peligro de “profesionalismo”, en el sentido, hoy extendido, de una dedicación al trabajo en la que no se involucra el centro mismo de la persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 1º de noviembre de 2005.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-113109473302527839?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/113109473302527839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=113109473302527839' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/113109473302527839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/113109473302527839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/11/comentarios-sobre-las-conclusiones.html' title='Comentarios sobre las “Conclusiones aprobadas por los Miembros Sinodales”'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112764881876656278</id><published>2005-09-25T08:45:00.000-03:00</published><updated>2005-09-25T08:51:08.836-03:00</updated><title type='text'>Algunas reflexiones pastorales a partir del Instrumentum Laboris</title><content type='html'>Presentaremos algunas reflexiones pastorales a partir del Instrumentum Laboris de la 11ª Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar en octubre de 2005 en Roma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· “La Eucaristía es también el punto culminante de cada proyecto pastoral, de cada actividad misionera, y es el núcleo de la evangelización y de la promoción humana.” (Instrumentum Laboris, n. 91). Por consiguiente:&lt;br /&gt;o Dado que la Eucaristía es fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia, ella debe estar en el centro de todo plan pastoral; y la promoción de una adecuada participación de los fieles cristianos en la Eucaristía (sobre todo dominical) debe ser considerada como una prioridad pastoral de máxima importancia.&lt;br /&gt;o Dado que la Eucaristía es fuente de la vida de la Iglesia, ella debe producir en el fiel cristiano frutos de santidad y justicia, lo cual incluye las obras de misericordia corporal y espiritual; y dado que la Eucaristía es cumbre de la vida de la Iglesia, toda acción pastoral (incluso la pastoral social) debe conducir hacia la comunión eucarística.&lt;br /&gt;· La participación asidua en la Eucaristía dominical es muy baja en Montevideo. Según la “Consulta al Pueblo de Dios” realizada hace unos quince años en nuestra Arquidiócesis, sólo el 3,5% de la población (aproximadamente el 7% de los montevideanos que se auto-definen como católicos) asiste a Misa los domingos. Los días de precepto que no caen en domingo (exceptuando la Navidad y la Epifanía) ese porcentaje desciende todavía mucho más.&lt;br /&gt;· En algunos ámbitos, los expertos en catequesis suelen denunciar la catequesis “sacramentalista”. Esta denuncia puede ser compartida si el “sacramentalismo” se entiende como un ritualismo legalista, vacío de genuino contenido espiritual; no obstante, pensamos que a menudo esta denuncia tiende a oponer falsamente liturgia y vida, espiritualidad y compromiso social, etc. Desde los primeros siglos de la historia de la Iglesia la catequesis ha estado relacionada con la preparación para la recepción de los sacramentos y es natural que así sea. Si esa preparación es adecuada, no hay que temer que conduzca de por sí a una práctica sacramental divorciada de la vida cotidiana.&lt;br /&gt;· A menudo nuestras celebraciones litúrgicas manifiestan diversos signos de descuido en su preparación: demasiados lectores leen mal; demasiados cantores cantan mal; demasiados cantos son inadecuados o deficientes desde el punto de vista litúrgico; demasiadas homilías son improvisadas o rutinarias. Sería conveniente ofrecer cursos periódicos a las personas que cumplen distintos ministerios o servicios en la liturgia, para capacitarlos específicamente para el ejercicio de sus respectivas funciones. &lt;br /&gt;· Nos hace falta cultivar más el sentido del misterio y la actitud de reverencia ante la grandeza y la santidad de la acción sagrada realizada en la liturgia. Nos parece lamentable, por ejemplo, que en muchos lugares se esté perdiendo la costumbre de arrodillarse durante la consagración. A fin de restablecerla, es muy conveniente que las iglesias dispongan de reclinatorios (cf. Instrumentum Laboris, n. 64).&lt;br /&gt;· El debilitamiento del sentido del misterio en la liturgia es correlativo al debilitamiento del sentido del misterio de la Iglesia. En muchos ámbitos se tiende a ver a la Iglesia como una obra principalmente nuestra, algo que edificamos nosotros mismos. Se insiste tanto en su acción social que hoy muchas personas tienden a ver a la Iglesia casi como una gran organización filantrópica, con algunas peculiaridades más o menos folklóricas. Se exige erróneamente la democratización del Pueblo de Dios, olvidando que su carácter sacramental y su carácter jerárquico están intrínsecamente ligados. Debemos recordar continuamente que la Iglesia no es nuestra sino de Dios y que Él construye Su Iglesia fundamentalmente a través del sacrificio pascual de su Hijo Jesucristo, actualizado en la Eucaristía. &lt;br /&gt;· Hoy muchos sacerdotes tienden a no manifestar visiblemente su condición de tales (por ejemplo en su vestimenta) y a no acentuar el carácter diferencial de su vocación particular con respecto al sacerdocio común de los fieles. A menudo se enfatiza tanto la corresponsabilidad pastoral con los fieles laicos que se pierde de vista o se teme ejercer la responsabilidad última del pastor en materia pastoral (por ejemplo, la del párroco en su parroquia). Algunos incluso desestiman la palabra “sacerdote” y prefieren utilizar exclusivamente el término “presbítero”. Éstos son sólo algunos de los signos de cierta crisis de la identidad sacerdotal que afecta también necesariamente a la celebración eucarística (por ejemplo, cuando sin necesidad se recurre a fieles laicos para la distribución de la comunión en la Santa Misa).&lt;br /&gt;· Nos parece muy desacertada la tendencia a postergar cada vez más la recepción de los sacramentos de la Eucaristía y la Confirmación. En nuestro país, por lo común, los niños reciben la Primera Comunión entre los 10 y los 12 años; y los jóvenes reciben la Confirmación entre los 15 y los 20 años o, las más de las veces, nunca. Hoy se da la anormal situación de que la mayoría de los católicos uruguayos no llega a completar el proceso de iniciación cristiana. Probablemente este fenómeno guarda alguna relación con la visión “progresista” de la Iglesia como mera vanguardia consciente de un proceso salvífico (sobre todo sociopolítico) que de todos modos se da inconscientemente en toda o casi toda la humanidad. Un primer paso para revertir esta tendencia al elitismo pastoral podría ser la reducción de 15 a 12 años de la edad mínima para la recepción de la Confirmación.&lt;br /&gt;· También en Uruguay se constata una “gran desproporción entre los muchos que comulgan y los pocos que se confiesan” (Instrumentum Laboris, n. 23). Entre las diversas causas de este fenómeno podemos señalar la escasa dedicación de muchos sacerdotes al sacramento de la Reconciliación y la pobre formación de muchos fieles en lo que respecta a la Eucaristía, el pecado y la Reconciliación. En este último factor influye el escaso énfasis de la catequesis moderna en la formación doctrinal. Es preciso mejorar la formación doctrinal de todos los catequistas y la calidad del contenido doctrinal de los textos utilizados en la catequesis (por ejemplo, elaborando catecismos locales con la aprobación de la Santa Sede).&lt;br /&gt;· En nuestro país el ayuno eucarístico casi ha caído en desuso. Probablemente la mayoría de los católicos jóvenes ni siquiera es consciente de la existencia de esa norma. Nos parece muy oportuna la idea de restablecer “la obligación de las tres horas de ayuno eucarístico” (Instrumentum Laboris, n. 24).&lt;br /&gt;· “Es importante salvaguardar el domingo como día no laborable, sobre todo en los países con raíces cristianas.” (Instrumentum Laboris, n. 71). En Uruguay, país fuertemente secularizado desde hace aproximadamente un siglo, mucha gente trabaja los domingos. Uno de los objetivos inmediatos de la acción política de los católicos debería ser el restablecimiento, en la medida de lo posible, del descanso dominical de los trabajadores.&lt;br /&gt;· Nos parece excelente la idea de promover las “homilías temáticas, que durante el curso de un año litúrgico puedan presentar los grandes temas de la fe cristiana: el Credo; el Padre Nuestro; la estructura de la Santa Misa; los diez Mandamientos, y otros.” (Instrumentum Laboris, n. 47). Además, creemos que sería oportuno estimular a los sacerdotes y diáconos a redactar y leer por lo menos algunas de sus homilías.&lt;br /&gt;· Considerando las características geográficas y demográficas de Montevideo y la cantidad total de sacerdotes del clero arquidiocesano secular y religioso, pensamos que, mediante una generosa respuesta de los sacerdotes y una buena organización, sería posible reducir a un mínimo la cantidad de comunidades católicas que se ven privadas de la celebración eucarística dominical.&lt;br /&gt;· “Es necesario reconsiderar los cantos actualmente en uso. La música instrumental y vocal, si no posee contemporáneamente el sentido de la oración, de la dignidad y de la belleza, se excluye a sí misma del ámbito sacro y religioso.” (Instrumentum Laboris, n. 61).  Podría ser conveniente publicar un libro de cantos oficial en cada Diócesis o uno para todo el país, seleccionando cuidadosamente los cantos incluidos.  &lt;br /&gt;· “Cada parroquia, por otra parte, podría organizar un día solemne de exposición del Santísimo Sacramento, de modo tal que en las diócesis, sobre todo en aquellas de una cierta grandeza, cada semana el Pueblo de Dios pudiera adorar al Señor-Eucaristía en una de las parroquias.” (Instrumentum Laboris, n. 66). Esta interesante propuesta es aplicable en Montevideo, donde hay unas 77 parroquias (se requieren 52 para organizar un ciclo anual).&lt;br /&gt;· “Existen católicos que no comprenden porqué es pecado sostener políticamente un candidato abiertamente favorable al aborto o a otros actos graves contra la vida, la justicia y la paz.” (Instrumentum Laboris, n. 73). Es necesario mejorar la formación y la información de los fieles al respecto, superando cualquier falso respeto humano o indebido interés partidista.&lt;br /&gt;· “Sin embargo, hay respuestas que indican algunos aspectos menos alentadores: ...; la clausura de las iglesias, a veces, por temor a los robos, durante gran parte de la jornada, impidiendo la adoración eucarística privada de los fieles.” (Instrumentum Laboris, n. 75).  Este problema podría ser superado mediante la organización de grupos de fieles que se comprometan a rezar periódicamente en las iglesias, haciéndose cargo a la vez de la vigilancia durante sus respectivos turnos.&lt;br /&gt;· “Sería deseable que los cristianos de todos los países supieran rezar y cantar en latín algunos textos fundamentales de la liturgia, como el Gloria, el Credo y el Padre Nuestro.” (Instrumentum Laboris, n. 81). ¿No será posible lograr esto en Uruguay, país latino-americano? &lt;br /&gt;· “La Eucaristía es la respuesta a los signos de los tiempos de la cultura contemporánea. A la cultura de la muerte, la Eucaristía responde con la cultura de la vida. Contra el egoísmo individual y social la Eucaristía afirma la entrega total. Al odio y al terrorismo, la Eucaristía contrapone el amor. Ante el positivismo científico, la Eucaristía proclama el misterio. Oponiéndose a la desesperación, la Eucaristía enseña la esperanza cierta en la eternidad beata.” (Instrumentum Laboris, n. 10). El Documento de Trabajo del Sínodo de los Obispos hace aquí un uso esclarecedor de la expresión “signos de los tiempos”, de la que tanto se ha abusado en la Iglesia Católica en las últimas décadas. Se rechazan implícitamente las visiones y las actitudes ingenuas, poco críticas o irenistas con respecto al mundo contemporáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;Montevideo, 23 de septiembre de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112764881876656278?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112764881876656278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112764881876656278' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112764881876656278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112764881876656278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/09/algunas-reflexiones-pastorales-partir.html' title='Algunas reflexiones pastorales a partir del Instrumentum Laboris'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112186051361350005</id><published>2005-07-20T08:53:00.000-03:00</published><updated>2005-07-20T08:55:13.623-03:00</updated><title type='text'>Consideraciones generales sobre la situación de la Iglesia Católica en Montevideo</title><content type='html'>1) Contexto social&lt;br /&gt;La sociedad uruguaya (y sobre todo la montevideana) está fuertemente secularizada desde hace más de un siglo. En nuestra cultura predomina un secularismo radical, que pretende excluir totalmente a la religión del espacio público. En este contexto los cristianos, aunque somos una mayoría cuantitativa, vivimos como una minoría cualitativa, sin una influencia predominante en la sociedad. Los cristianos que quieren permanecer fieles al Evangelio en su integridad por motivos sobrenaturales son una minoría y por ello las leyes, las instituciones, las mentalidades y las costumbres dominantes en nuestra sociedad en general no son cristianas y a veces son anticristianas. Ser coherentemente cristiano en esta situación no es fácil ni ventajoso.&lt;br /&gt;La post-modernidad ha traído consigo un auge del relativismo, ideología que cada vez más tiende a ser considerada erróneamente como un requisito básico para la convivencia democrática. Quien tiene la certeza de conocer la verdad acerca de asuntos religiosos, filosóficos o morales es fácilmente tachado de fundamentalista e intolerante. La mayoría de los medios de comunicación social contribuyen a difundir la mentalidad relativista.&lt;br /&gt;Las sucesivas crisis económicas de las últimas décadas han provocado el empobrecimiento de una parte considerable de la población de Montevideo (y también del Interior de la República) y han convertido al Uruguay en un país de emigración.&lt;br /&gt;También ha crecido en nuestra diócesis la llamada “cultura de la muerte”, que desconoce el derecho a la vida y los demás derechos naturales de la familia y procura destruir la concepción cristiana del matrimonio y la familia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Situación eclesial &lt;br /&gt;En los 40 años posteriores a la finalización del Concilio Vaticano II ha crecido notablemente el influjo del secularismo dentro de nuestra Iglesia local. En particular, la teología de la liberación de inclinación marxista tendió a secularizar la esperanza cristiana, asignando al sistema socialista la virtud salvífica que corresponde al Reino de los Cielos.&lt;br /&gt;Esto condujo, sobre todo durante el período 1965-1985, a una excesiva priorización de los aspectos socio-políticos del cristianismo y a una falsa oposición entre espiritualidad y compromiso social, que impulsó a muchos católicos a descuidar el cultivo de su vida espiritual y a alejarse de la oración. Con frecuencia se olvidó que la conversión individual tiene una prioridad ontológica frente a la conversión de la sociedad. &lt;br /&gt;Todo esto produjo en la Iglesia de Montevideo conflictos y hasta divisiones que aún no han terminado de sanar. Salvo casos aislados, no se contesta abiertamente al Magisterio de la Iglesia, pero a menudo no se lo asume íntegramente con lealtad. Se tiende a subestimar los logros del período pre-conciliar (por ejemplo, caracterizando el período 1920-1960 de la historia de la Iglesia uruguaya como el del “ghetto católico”) y a considerar el último Concilio casi como un nuevo comienzo absoluto.&lt;br /&gt;En la Pastoral de Conjunto de la Iglesia montevideana se aprecia un predominio excesivo del principio parroquial-territorial y una acentuación unilateral de una forma específica de participación en la Iglesia: la de las pequeñas comunidades en la parroquia. Los nuevos movimientos eclesiales parecen ser vistos ante todo como un problema, en vez de ser vistos ante todo como un don de Dios a la Iglesia.&lt;br /&gt;Los problemas se multiplican: Muchos colegios católicos y muchas otras organizaciones católicas (por ejemplo, de promoción humana) enfrentan una crisis de su identidad católica. Abundan los divorcios y escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. La grave amenaza de la “cultura de la muerte” no es enfrentada adecuadamente debido a la división y la debilidad política de los católicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Situación religiosa&lt;br /&gt;Por lo común los católicos montevideanos tienen un nivel de formación doctrinal muy inferior al correspondiente a su cultura general, lo cual contribuye a que la mayoría cuantitativa de católicos se manifieste como una minoría cualitativa. &lt;br /&gt;Muchos católicos montevideanos están alejados de la Iglesia: no creen en dogmas fundamentales de la fe cristiana o tienen opiniones contrarias a aspectos esenciales de la moral católica. Además, la gran mayoría de los católicos montevideanos no practica la oración personal ni participa en la liturgia. La influencia del secularismo, el materialismo y el relativismo alcanza incluso a muchos católicos. Además, el ateísmo, el agnosticismo y el deísmo son posturas muy difundidas, sobre todo entre los poderosos, los intelectuales y los jóvenes. &lt;br /&gt;Por otra parte, muchas sectas y nuevos movimientos religiosos han arraigado y crecido en Montevideo en las últimas décadas, ofreciendo respuestas a las cuestiones religiosas a quienes ya no las buscan o encuentran en la Iglesia Católica. La Iglesia Católica optó por los pobres, pero muchos pobres han optado por las iglesias evangélicas o pentecostales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;4) Propuestas generales&lt;br /&gt;Creemos que, ante esta difícil situación, resulta necesario asumir como primera prioridad pastoral la vocación universal a la santidad, según lo planteado por el Papa Juan Pablo II en la carta apostólica Novo Millennio Ineunte nn. 30-31 y lo expuesto por nuestro Arzobispo en la 3ª Reunión de la Asamblea Sinodal. Debemos recomenzar nuestra labor desde la comunión con Cristo en la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana. La comunión con Cristo nos abre a la comunión con los hermanos. Más allá de la letra de los documentos eclesiales, debemos esforzarnos por vivir cotidianamente la espiritualidad de la Iglesia-comunión, dejando de lado viejos prejuicios y recelos y abriéndonos cordialmente al diálogo intra-católico (prerrequisito de un auténtico diálogo ecuménico). En particular, creemos oportuna una mayor apertura de los organismos territoriales (sobre todo las parroquias) hacia los nuevos movimientos eclesiales y una mayor disposición de éstos a colaborar con aquéllos.&lt;br /&gt;En segundo lugar, creemos necesario renovar el impulso misionero de nuestra Iglesia (bastante alicaído en las últimas décadas), dejándonos guiar por el Magisterio del Papa Juan Pablo II, quien llamó a toda la Iglesia a una evangelización nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión. La comunión con Cristo conduce a la misión. Lo fundamental es el nuevo ardor evangelizador: dado esto, los nuevos métodos y expresiones vendrán por añadidura. Debemos recuperar la alegría de la fe y sentir la urgencia de testimoniar y anunciar explícitamente el Evangelio de Jesucristo ante todos nuestros conciudadanos, a tiempo y a destiempo, por todos los medios disponibles, incluyendo los medios de comunicación de masas. La promoción de los valores humanos debe ser fundamentada en el anuncio del kerygma. Debemos recordar constantemente que “no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4,4). “Se debe rechazar la tentación de una espiritualidad oculta e individualista que poco tiene que ver con las exigencias de la caridad” (Plan Pastoral San Felipe y Santiago Siglo XXI, n. 4).&lt;br /&gt;En tercer lugar, opinamos que se requiere dar pasos concretos para cumplir efectivamente lo dispuesto en el Plan Pastoral San Felipe y Santiago Siglo XXI (cf. n. 4,4) acerca de la incidencia transversal de la familia en toda la pastoral de conjunto, tomando en cuenta debidamente las relaciones familiares de cada ser humano alcanzado por nuestras acciones pastorales. &lt;br /&gt;Por último, nos parece imprescindible realizar un esfuerzo masivo para mejorar la formación doctrinal de los católicos montevideanos, en plena sintonía con el Magisterio de la Iglesia. Para tal fin consideramos que el Catecismo de la Iglesia Católica, el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica y el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia son instrumentos invalorables y providenciales, que habrá que aprovechar debidamente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En cuanto al Informe a la Asamblea Sinodal (IAS), hacemos dos propuestas de índole general:&lt;br /&gt;· Abundar más en referencias y citas explícitas de documentos del Magisterio.&lt;br /&gt;· Aprovechar más el Documento de Trabajo del Sínodo (DTS). Creemos que algunos capítulos del IAS son más pobres que los respectivos capítulos del DTS, no sólo por su mayor brevedad, sino también cualitativamente.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Redactado por un grupo de sinodales]&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 8 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112186051361350005?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112186051361350005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112186051361350005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112186051361350005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112186051361350005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/consideraciones-generales-sobre-la.html' title='Consideraciones generales sobre la situación de la Iglesia Católica en Montevideo'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177475930344667</id><published>2005-07-19T09:05:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:05:59.306-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Familia y sacramento del matrimonio</title><content type='html'>1) La formación de los agentes de pastoral familiar&lt;br /&gt;El Informe reconoce que a menudo los agentes de pastoral familiar carecen de la necesaria formación y propone formarlos en el Instituto Pastoral de la Familia (IPF). Si bien estamos de acuerdo con esto, entendemos necesario profundizar más en este aspecto fundamental. Proponemos que a quienes desempeñan el ministerio de la catequesis pre-matrimonial se les exija una formación teológica mínima equivalente a un curso de 80 horas de síntesis teológica, en el cual se utilice como libro de texto principal el Catecismo de la Iglesia Católica, y que se exhorte a todos los agentes de pastoral familiar a recibir formación específica en temas de familia en el IPF. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Los contenidos de la catequesis pre-matrimonial&lt;br /&gt;El Informe reconoce la insuficiencia de la catequesis pre-matrimonial ofrecida comúnmente en las parroquias como preparación inmediata al matrimonio y propone mejorar esta preparación, reordenando dicha catequesis en su extensión, temática y desarrollo. Si bien esto nos parece correcto, creemos conveniente detallar y concretar más esta propuesta. Proponemos que en 2006 el Instituto Pastoral de Catequesis y el IPF preparen un manual de catequesis pre-matrimonial,. tratando los aspectos básicos dogmáticos, morales, litúrgicos, canónicos, psicológicos, biológicos, etc. atinentes al sacramento del matrimonio. Además proponemos que en 2007 se realicen experiencias piloto de utilización de este nuevo manual, después de haber preparado para ello a los catequistas involucrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Los derechos de la familia&lt;br /&gt;El Informe ni siquiera menciona las actuales amenazas contra la vida y la familia debidas al avance de la “cultura de la muerte”, que se pretende imponer a las sociedades con raíces cristianas por medio de leyes radicalmente injustas, con el apoyo de gran parte de los medios de comunicación social. Es preciso que, en esta hora crítica de nuestra civilización, la Iglesia Católica defienda con todas sus fuerzas los derechos de la familia. En este sentido, recomendamos estimular la creación de una Asociación de Familias Cristianas de Montevideo (AFCM), cuyo objetivo sería defender y promover el derecho a la vida y los demás derechos naturales de las familias desde la perspectiva cristiana. Desde el punto de vista canónico la AFCM sería una asociación privada de fieles. Ella admitiría como socios a personas mayores de edad que residan en nuestro departamento, hayan formado su propia familia, profesen la fe cristiana o reconozcan los principios de la ley moral natural y estén dispuestos a trabajar para ponerlos en práctica. La carta magna de esta Asociación sería la Carta de los Derechos de la Familia presentada en 1983 por la Santa Sede. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El servicio a las familias&lt;br /&gt;El Informe propone que la Pastoral Familiar genere y profundice iniciativas orientadas a acompañar a todas las familias, especialmente a las que están en situaciones difíciles o irregulares. Si bien estamos de acuerdo con esto, nos parece oportuno concretar más esta propuesta. En esta línea proponemos crear un Centro Arquidiocesano de Servicio a las Familias, atendido por un equipo interdisciplinario de profesionales voluntarios, que brindaría servicios gratuitos de consejería familiar, mediación, atención de problemas de violencia doméstica, adicciones etc. También brindaría servicios de capacitación a agentes de la pastoral familiar y a otras personas interesadas en estas materias. Así nuestra Iglesia local manifestaría más claramente su cercanía a las problemáticas familiares. Si esta experiencia piloto fuera exitosa, más adelante se podría crear Centros similares en varios barrios de Montevideo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177475930344667?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177475930344667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177475930344667' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177475930344667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177475930344667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-familia-y.html' title='Comentarios sobre el IAS - Familia y sacramento del matrimonio'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177471636172159</id><published>2005-07-19T09:04:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:05:16.363-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Movimientos eclesiales y nuevas comunidades</title><content type='html'>1) Una mirada desde afuera&lt;br /&gt;A diferencia de los Informes sobre la parroquia, la pastoral de la solidaridad y la educación católica, el Informe sobre los movimientos eclesiales y nuevas comunidades no parece interesarse mayormente por los movimientos en sí mismos, sino sólo por su relación con las parroquias, las zonas y la diócesis. En el fondo los cuatro núcleos del Informe tratan este último tema. En cambio se prescinde de analizar la vida interior de los movimientos (su liturgia, su espiritualidad, su acción misionera etc.). Más allá de todas las expresiones positivas del Informe acerca de los movimientos, creemos que esta forma de mirarlos desde afuera es reveladora de una tendencia inconsciente a verlos (o verse) erróneamente casi como una realidad externa que debería relacionarse y colaborar con la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La libertad de asociación en la Iglesia Católica&lt;br /&gt;“Los fieles tienen derecho a fundar y dirigir libremente asociaciones para fines de caridad o piedad o para fomentar la vocación cristiana en el mundo; y también a reunirse para procurar en común esos mismos fines.” (Código de Derecho Canónico, canon 215). El primer principio en materia de asociaciones es la libertad. La intervención de la autoridad eclesiástica viene en segundo lugar, por ejemplo para reconocer o no el carácter católico de una asociación privada de fieles. Por ello no nos parece correcto el enfoque demasiado centralista que el Informe insinúa en ocasiones. Por ejemplo, el Informe afirma que “es positiva la presencia de movimientos y nuevas comunidades que respondan a necesidades de la Iglesia local” (n. 21).  Los fieles no necesitan una previa autorización del Obispo para crear una asociación cualquiera dentro de la diócesis. Creemos que en esta materia debe regir un principio análogo a la llamada “presunción de inocencia” del derecho penal: se debe presumir que toda nueva comunidad es positiva mientras no se demuestre lo contrario. Además, en función del principio de subsidiariedad, podríamos dar vuelta la cuestión y preguntarnos, no sólo si un nuevo movimiento sirve a los organismos pastorales diocesanos, sino también si éstos sirven al nuevo movimiento. Al fin y al cabo el cristiano debe buscar antes servir que ser servido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Pastoral ambiental y pastoral territorial&lt;br /&gt;Al igual que los demás Informes, también el Informe que estamos comentando denota a veces un énfasis excesivo en la territorialidad. Creemos que a este respecto es importante recordar que, si bien el párroco debe velar por el bien de todas las almas que habitan en el territorio de su parroquia, los fieles católicos de su jurisdicción no tienen ninguna obligación moral ni canónica de participar de la Santa Misa en su propia parroquia ni de participar en las actividades parroquiales. A diferencia de lo que ocurría en el pasado y lo que sigue ocurriendo en las áreas rurales, la movilidad de la vida moderna, sobre todo en grandes ciudades como Montevideo, vuelve muy natural la vinculación de un fiel a una comunidad cristiana distinta de su propia parroquia (ya sea otra parroquia, un colegio católico, un movimiento eclesial etc.). Se debe aceptar serenamente esta transformación, que probablemente se acentúe en el futuro.  &lt;br /&gt;La gran heterogeneidad de las situaciones personales y las necesidades religiosas de los fieles que viven en el territorio de la parroquia hace que ésta difícilmente pueda responder de forma adecuada a todas esas situaciones y necesidades. Además hay muchos ámbitos cuya atención pastoral no puede ser desplegada adecuadamente desde las parroquias territoriales: pensemos en la evangelización de los “mundos” del arte, de la política, de Internet etc. Por estas razones la pastoral ambiental tiene y tendrá que cumplir un rol fundamental. De ahí la necesidad y la urgencia de lograr una adecuada armonización y complementación entre pastoral ambiental y pastoral territorial, con espíritu de fraterna colaboración y no de absurda competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177471636172159?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177471636172159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177471636172159' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177471636172159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177471636172159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-movimientos.html' title='Comentarios sobre el IAS - Movimientos eclesiales y nuevas comunidades'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177465125504461</id><published>2005-07-19T09:03:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:04:11.256-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Parroquia</title><content type='html'>1) La liturgia&lt;br /&gt;“La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza.” (Concilio Vaticano II, constitución Sacrosanctum Concilium, n. 10). De aquí se deduce que la liturgia ocupa un lugar central en la vida cristiana de la comunidad parroquial. Sin embargo, a diferencia del Documento de Trabajo, el Informe no profundiza en los problemas pastorales referidos a la  liturgia en la parroquia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La misión&lt;br /&gt;El Informe no analiza los grandes desafíos pastorales planteados a las parroquias por fenómenos tales como el gran número de católicos practicantes esporádicos o no practicantes, la proliferación de las sectas y los nuevos movimientos religiosos, la influencia creciente de la in-creencia en nuestra cultura (sobre todo entre los jóvenes), la crisis del matrimonio y de la familia, la creciente falta de respeto al derecho a la vida (primero de los derechos humanos), etc. El Informe no parece tener en cuenta la presencia transversal de la dimensión familiar en toda la pastoral de conjunto, según las orientaciones del Plan Pastoral “San Felipe y Santiago Siglo XXI”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Los organismos zonales&lt;br /&gt;Por una parte, el Informe insinúa que ha habido una multiplicación exagerada de los equipos coordinadores de las distintas pastorales; y por otra parte propone revisar la sectorización parroquial y zonal de la Arquidiócesis. Estamos de acuerdo con ambos aspectos y nos parece oportuno destacar su relación mutua. Mantener vivo el frondoso organigrama de la Arquidiócesis se ha vuelto una carga difícil de sobrellevar en estos tiempos, por lo cual creemos que se requiere una drástica simplificación. Ésta podría implementarse fácilmente reduciendo de diez a cuatro el número de zonas pastorales. Así se eliminarían, sin mayores daños, muchos consejos y equipos coordinadores y sus consiguientes cargos de responsables zonales etc. Las nuevas zonas, más amplias que las actuales, permitirían un intercambio de ideas y experiencias más rico. También sugerimos estrechar los lazos entre las coordinadoras zonales de catequesis, pastoral juvenil, pastoral de la solidaridad etc. y los respectivos Consejos Pastorales Zonales (por ejemplo, convirtiendo a esas coordinadoras en subcomisiones de estos Consejos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) La formación de los agentes pastorales&lt;br /&gt;El último núcleo del Informe que estamos comentando trata de los agentes pastorales y su formación. Dicho núcleo presenta siete propuestas, de las cuales cinco se refieren directamente a la formación. Sin embargo ninguna de ellas está explícitamente centrada en la formación de los agentes pastorales, sino que se refieren o parecen referirse a la formación de los laicos en general. Queremos complementar dichas propuestas subrayando la gran importancia de suministrar a los agentes pastorales una formación específica para cada ministerio, oficio o encargo eclesiástico que desempeñen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) La parroquia territorial y la pastoral ambiental&lt;br /&gt;El Informe manifiesta su preocupación por la existencia de lo que denomina erróneamente “pluralidad de propuestas eclesiológicas que no pasan por la parroquia” (n. 25), las que, según el mismo Informe, “atentan contra la reciprocidad” (ídem). Creemos que aquí se manifiesta la tendencia a un predominio excesivo de la parroquia territorial en la pastoral de conjunto de la Arquidiócesis. Nos parece imprescindible adoptar un enfoque más equilibrado entre la parroquia territorial y la pastoral ambiental, puesto que ambas son necesarias y complementarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177465125504461?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177465125504461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177465125504461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177465125504461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177465125504461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-parroquia.html' title='Comentarios sobre el IAS - Parroquia'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177460901613871</id><published>2005-07-19T09:02:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:03:29.016-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Pastoral de la solidaridad</title><content type='html'>1) Caritas&lt;br /&gt;A diferencia de lo que ocurre en otros países (a través de Caritas u otras organizaciones semejantes), en Uruguay no existe una gran organización eclesiástica de promoción humana que tenga a la vez una fuerte organización central y una presencia ramificada en todas las parroquias. En la práctica la pastoral de la solidaridad arquidiocesana coordina sobre todo las actividades de un alto número de pequeños grupos parroquiales, que a menudo carecen de personería jurídica y casi siempre sufren de una gran escasez de recursos. Proponemos fortalecer a Caritas, por ejemplo ofreciendo a cada uno de esos grupos la posibilidad de convertirse en una rama parroquial de dicha organización. En esta hipótesis debería haber una interrelación muy estrecha entre Caritas y la Vicaría de la Pastoral de la Solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Las ONG’s católicas&lt;br /&gt;Gran parte de las acciones de promoción humana que realizamos los católicos son canalizadas a través de asociaciones civiles y fundaciones de inspiración católica. Aunque el Informe no profundiza en este aspecto, creemos que el apoyo a estas ONG’s es una de las tareas principales de la pastoral de la solidaridad. Al respecto proponemos los siguientes lineamientos:&lt;br /&gt;a) Se debe estimular a las diversas comunidades católicas (incluso parroquiales) dedicadas a la promoción humana a buscar el reconocimiento de su personería jurídica no sólo en el ámbito civil sino también en el ámbito eclesial, como asociaciones de fieles.&lt;br /&gt;b) Aplicando el principio de subsidiariedad de la doctrina social de la Iglesia, la Vicaría de la Pastoral de la Solidaridad debe apoyar a las ONG’s católicas ofreciéndoles diversos servicios (capacitación, encuentros, asesoramiento técnico, búsqueda de recursos etc.), sin dejar de respetar estrictamente su legítima autonomía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Anuncio explícito del Evangelio&lt;br /&gt;“No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4,4). Sin embargo en la pastoral de la solidaridad arquidiocesana a menudo falta el anuncio explícito del Evangelio. El Informe no se detiene a analizar esta debilidad ni a proponer medidas concretas orientadas a superarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El asistencialismo&lt;br /&gt;Idealmente la pastoral de la solidaridad no debería limitarse al nivel de la mera asistencia, en el cual se satisfacen las necesidades materiales más urgentes de las personas pobres, sino que debería llegar al nivel de la promoción humana, en el cual se capacita a las personas necesitadas para procurar por sí mismas soluciones adecuadas a sus diversos problemas. En la práctica, sin embargo, debido a la escasez de conocimientos y recursos de los agentes de dicha pastoral, con frecuencia no se logra superar el nivel, necesario pero insuficiente, de la mera asistencia. El Informe, de carácter demasiado teórico, no aborda en profundidad este problema.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Los derechos de la familia&lt;br /&gt;A pesar de la notable influencia de la crisis del matrimonio y de la familia en los actuales problemas socio-económicos, el Informe no presta ninguna atención a la defensa y promoción del derecho a la vida y los demás derechos naturales de la familia. Llama la atención que el Informe, en una larga enumeración de injusticias que a diario sufre nuestro pueblo (cf. n. 119), mencione incluso la inequidad en el acceso a la información, pero no mencione el aborto. Este silencio acerca de la mayor injusticia de nuestra época podría asemejarse a la ceguera de tantos cristianos de siglos pasados con respecto a la esclavitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177460901613871?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177460901613871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177460901613871' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177460901613871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177460901613871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-pastoral-de.html' title='Comentarios sobre el IAS - Pastoral de la solidaridad'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177455073172795</id><published>2005-07-19T09:01:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:02:30.733-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Catequesis y sacramentos de la iniciación cristiana</title><content type='html'>Si bien valoramos positivamente muchas de las propuestas contenidas en el Informe sobre la catequesis y los sacramentos de la iniciación cristiana, echamos de menos en él una autocrítica de los resultados alcanzados en Montevideo en las últimas décadas por la catequesis, en sus dos dimensiones básicas: iniciación a la vida cristiana y enseñanza sistemática de la doctrina cristiana. &lt;br /&gt;Los resultados de la catequesis como iniciación a la vida cristiana dejan mucho que desear, en la medida en que la gran mayoría de los católicos se aleja de la Iglesia (y en especial de la práctica sacramental) inmediatamente o poco después de haber recibido la Primera Comunión, o bien durante la adolescencia o la juventud. Son pocos los que perseveran en la recepción asidua de la Eucaristía y la Penitencia, reciben la Confirmación y llevan luego una vida cristiana militante. A fin de superar esta crisis nos parece muy atinada la propuesta de promover experiencias de catequesis familiar en las parroquias, pero creemos que convendría ampliar y concretar mucho más dicha propuesta y complementarla con otras medidas audaces, como por ejemplo la reducción a doce años de la edad mínima para recibir el sacramento de la Confirmación.&lt;br /&gt;Si nos animáramos a evaluar los conocimientos de los catequizandos en materia religiosa, comprobaríamos que también dejan mucho que desear los resultados de la catequesis como enseñanza sistemática de la doctrina cristiana. Nos parecen oportunas las propuestas orientadas a mejorar la formación doctrinal de los catequistas y a elaborar nuevos materiales para todo el itinerario catequético, pero nos llama la atención la absoluta falta de referencias del Informe al Catecismo de la Iglesia Católica, piedra angular del edificio de la renovación de la catequesis.&lt;br /&gt;El Papa Juan Pablo II, refiriéndose al Catecismo de la Iglesia Católica, escribió lo siguiente: "Este Catecismo es una contribución importantísima a la obra de la renovación de la vida eclesial, deseada y promovida por el Concilio Vaticano II... Pido, por tanto, a los pastores de la Iglesia y a los fieles, que reciban este Catecismo con un espíritu de comunión y lo utilicen constantemente cuando realizan su misión de anunciar la fe y llamar a la vida evangélica." (Const. ap. Fidei Depositum, nn. 1.4). Por su parte, cuando aún era Cardenal, el Papa Benedicto XVI escribió lo siguiente: “El Catecismo está haciendo surgir ya, allí donde no se lo bloquea intencionadamente, una gran cantidad de nuevas iniciativas para la evangelización y la predicación. Pero en el origen de todas estas iniciativas se halla siempre la persona del catequista.” (J. Ratzinger, Evangelio, Catequesis, Catecismo, EDICEP C.B., Valencia 1996, p. 47). &lt;br /&gt;A la luz de estas orientaciones, deberíamos evaluar la recepción que se dio al Catecismo de la Iglesia Católica en nuestra Iglesia local: ¿Fue recibido de buen grado? ¿Fue promovido y difundido adecuadamente? ¿Cuántos de nuestros catequistas han leído y estudiado el Catecismo? ¿Cuántos lo conocen a fondo y lo utilizan constantemente en su labor catequética? &lt;br /&gt;Ciertamente es necesario adaptar el Catecismo de la Iglesia Católica a las diferentes culturas, edades, situaciones, etc. Una parte fundamental de esta tarea de adaptación consiste en la elaboración de catecismos locales, nacionales o diocesanos (cf. DCG, nn. 284-285). Por otra parte, el pasado 28 de junio la Santa Sede presentó el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, que es apto para ser utilizado directamente por los catequizandos como texto de estudio, en muchos casos.&lt;br /&gt;Recomendamos que se procure la edición de catecismos nacionales, con la previa aprobación de la Sede Apostólica (cf. CDC, can. 775,2), utilizando para ello como texto de referencia seguro y auténtico al Catecismo de la Iglesia Católica (cf. Juan Pablo II, Const. ap. Fidei Depositum, n. 4). Además proponemos que, mientras no existan dichos catecismos nacionales, su rol sea suplido en la medida de lo posible por el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177455073172795?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177455073172795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177455073172795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177455073172795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177455073172795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-catequesis-y.html' title='Comentarios sobre el IAS - Catequesis y sacramentos de la iniciación cristiana'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177449433571480</id><published>2005-07-19T09:00:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:01:34.336-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Jóvenes y vocación a la fe</title><content type='html'>Partimos de una constatación: la situación religiosa de los jóvenes montevideanos presenta aspectos muy preocupantes. Según un estudio de 1996 sobre la religiosidad de los montevideanos, mientras que entre los ancianos los católicos superan a los ateos en una proporción mayor que 10 a 1, entre los jóvenes dicha proporción no llega a 1,5 a 1. Cabe entonces cuestionar seriamente el grado de eficacia de la pastoral juvenil arquidiocesana de las últimas décadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) En ese contexto, nos alegra que el Informe sobre los jóvenes y la vocación a la fe, corrigiendo la postura del Documento de Trabajo, que consideraba a la pastoral juvenil y la pastoral vocacional como dos acciones pastorales distintas, haya optado por una pastoral juvenil que sea en sí misma pastoral vocacional. Creemos que esta opción debe ser vista como un caso particular dentro de una necesidad más general: la de devolver a la Pastoral de Conjunto su verdadero espíritu, combatiendo su tendencia práctica a fraccionarse en un conjunto de pastorales sectoriales escasamente comunicadas entre sí.&lt;br /&gt;En esta línea, nos parece de fundamental importancia establecer fuertes nexos entre la pastoral juvenil y la pastoral familiar. Más concretamente, pensamos que la pastoral juvenil debería:&lt;br /&gt;a) Prestar una atención prioritaria a la relación del adolescente y el joven con su familia paterna.&lt;br /&gt;b) Desarrollar instancias de participación de los padres en el itinerario pastoral de sus hijos.&lt;br /&gt;c) Impulsar la formación de pequeñas comunidades de familias, donde los intercambios se den algunas veces dentro de cada generación y otras veces entre las generaciones.&lt;br /&gt;d) Colaborar con la catequesis y la pastoral familiar en lo referente a la preparación (remota, próxima o inmediata) de los adolescentes y jóvenes al matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) También nos alegra que el Informe haya dado prioridad al carácter evangelizador de la pastoral juvenil por sobre su dimensión organizativa. Creemos que a menudo la pastoral juvenil arquidiocesana ha dado excesiva importancia a la participación en los organismos de coordinación y a los métodos empleados en los grupos, tendiendo a perder de vista la prioridad del llamado a la conversión, la santidad y el apostolado. Además, con frecuencia se ha tendido a acentuar de un modo unilateral la dimensión sociopolítica de la fe cristiana, descuidando la formación doctrinal y moral y el cultivo de la vida de oración personal y litúrgica. &lt;br /&gt;En esta línea, apoyamos la propuesta del Informe de multiplicar las instancias de formación de los jóvenes. Agregamos que sería conveniente fomentar la dimensión formativa de los propios grupos de pastoral juvenil, por ejemplo dedicando una de cada dos reuniones a la formación. Pensamos que sólo jóvenes debidamente formados podrán aplicar correctamente la metodología de la “revisión de vida”, dado que ésta supone un cristiano capaz de ver y juzgar la realidad a la luz de la Divina Revelación, hipótesis que muchas veces no se cumple por desconocimiento del contenido esencial de la fe cristiana.&lt;br /&gt;Además, nos parece conveniente que la pastoral juvenil promueva los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;a) La participación asidua de los adolescentes y jóvenes en los sacramentos de la reconciliación y la eucaristía (sobre todo dominical).  &lt;br /&gt;b) La dimensión (no exclusiva) de los grupos de pastoral juvenil como escuelas de oración.&lt;br /&gt;c) La dedicación de los sacerdotes a la dirección espiritual de los adolescentes y jóvenes.  &lt;br /&gt;d) La realización periódica de retiros o ejercicios espirituales para adolescentes y jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177449433571480?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177449433571480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177449433571480' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177449433571480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177449433571480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-jvenes-y.html' title='Comentarios sobre el IAS - Jóvenes y vocación a la fe'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177443648341191</id><published>2005-07-19T08:59:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T09:00:36.486-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Educación católica</title><content type='html'>A nuestro juicio el Informe sobre la educación católica contiene muchas propuestas positivas. No obstante creemos que en varios aspectos fundamentales carece de la audacia requerida por la gravedad de la situación. A continuación intentaremos explicar esta valoración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Aplaudimos las iniciativas de formación cristiana de los docentes de las escuelas católicas, pero consideramos que todas ellas serán insuficientes si no se cambia radicalmente la política de contratación de docentes y directivos. Según el CDC: “La enseñanza y educación en una escuela católica debe fundarse en los principios de la doctrina católica; y han de destacar los profesores por su recta doctrina e integridad de vida” (CDC, can. 803,2). De los profesores de religión se exige además que destaquen “por el testimonio de su vida cristiana” (CDC, can. 804,2). Por lo tanto, entendemos necesario decretar explícitamente:&lt;br /&gt;a) Que todos los directivos, profesores de religión y catequistas deben ser católicos comprometidos con la Iglesia, con buena formación cristiana, práctica sacramental asidua y conducta íntegra.&lt;br /&gt;b) Que los nombramientos de todos los directivos, capellanes, profesores de religión y catequistas deberán ser confirmados por el Arzobispo. Esta última norma regiría no sólo para los nombramientos futuros, sino también para confirmar o no a las personas que detentan actualmente dichos cargos.&lt;br /&gt;c) Que en adelante los cargos docentes vacantes serán ocupados por docentes católicos que no sean indiferentes ni hostiles a la fe católica, se adhieran a los dogmas cristianos fundamentales, participen al menos esporádicamente de la liturgia de la Iglesia y tengan una conducta recta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Aprobamos las iniciativas orientadas a promover el derecho de las familias a la libertad de educación, sobre todo en materia religiosa. Sin embargo nos parece necesario plantear un plan más ambicioso acerca de este asunto. Creemos que los principales objetivos a mediano plazo de dicho plan podrían ser los siguientes:&lt;br /&gt;a) Lograr que los colegios y liceos católicos puedan tener sus propios planes de estudios y sus propios programas para cada asignatura, independientes de los de la ANEP.&lt;br /&gt;b) Crear al menos un instituto católico de formación docente.&lt;br /&gt;c) Crear una Fundación Pro Educación Católica, que otorgue becas a estudiantes de familias de escasos recursos económicos, a fin de permitirles cursar sus estudios en la escuela católica.&lt;br /&gt;d) Lograr que las asociaciones de padres de alumnos puedan participar en la gestión de las escuelas y liceos estatales, incluso en relación con los temas propiamente educativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Apoyamos la idea de elaborar un Proyecto Educativo Arquidiocesano de Referencia. Sin embargo nos parece insuficiente proponer orientaciones cuya adopción sería opcional para los colegios y liceos católicos. Recordemos que al Obispo diocesano “le compete dictar normas sobre la organización general de las escuelas católicas; tales normas también son válidas para las escuelas dirigidas por miembros de [los institutos religiosos]” (CDC, can. 806,1).&lt;br /&gt;Una de estas normas podría ser la distinción entre la clase de religión (obligatoria y en lo posible evaluable para todos los alumnos de las escuelas católicas) y la catequesis (obligatoria para la escuela católica, opcional para los alumnos católicos y vedada para los no católicos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177443648341191?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177443648341191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177443648341191' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177443648341191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177443648341191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-educacin.html' title='Comentarios sobre el IAS - Educación católica'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177438090927935</id><published>2005-07-19T08:58:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T08:59:40.910-03:00</updated><title type='text'>Comentarios sobre el IAS - Identidad y protagonismo del laicado</title><content type='html'>El Informe sobre la identidad y el protagonismo del laicado nos merece reparos por algunas cosas que dice y por otras que no dice. Presentaremos ambos aspectos en ese orden:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Afirmaciones:&lt;br /&gt;a) El Informe realiza algunas afirmaciones que a nuestro juicio se apartan de la eclesiología enseñada por el Magisterio de la Iglesia y se enmarcan dentro de corrientes teológicas muy cuestionables.&lt;br /&gt;b) En la reseña histórica parece subestimarse la continuidad esencial entre la espiritualidad laical pre-conciliar y la post-conciliar, denotándose una especie de neo-triunfalismo.&lt;br /&gt;c) Al referirse a los nuevos movimientos eclesiales, el Informe parece considerarlos ante todo como un problema, en vez de verlos ante todo como un gran don de Dios a la Iglesia. &lt;br /&gt;d) En general percibimos una tendencia a un predominio excesivo del principio territorial en la Pastoral de Conjunto y a una acentuación unilateral de una forma determinada de participación de los laicos en la Iglesia: la de las pequeñas comunidades en la parroquia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Omisiones:&lt;br /&gt;Lamentamos que el Informe apenas aluda a muchos aspectos importantes de la situación actual del laicado montevideano o ni siquiera los mencione. Nos referimos a los siguientes desafíos:   &lt;br /&gt;a) El desafío de los católicos alejados de la Iglesia.&lt;br /&gt;Muchos católicos montevideanos no creen en dogmas fundamentales de la fe cristiana o tienen opiniones contrarias a aspectos esenciales de la moral católica. Además, la gran mayoría de los laicos montevideanos no practica la oración personal ni participa en la liturgia.&lt;br /&gt;b) El desafío de la evangelización de la cultura y el diálogo con los no creyentes.&lt;br /&gt;En nuestra cultura predomina un secularismo radical, que pretende excluir totalmente a la religión del espacio público. La influencia del secularismo, el materialismo y el relativismo alcanza incluso a muchos católicos. Además, el ateísmo, el agnosticismo y el deísmo son posturas muy difundidas, sobre todo entre los poderosos, los intelectuales y los jóvenes. &lt;br /&gt;c) El desafío de las sectas y los nuevos movimientos religiosos, que han arraigado y crecido en Montevideo en las últimas décadas.&lt;br /&gt;d) El desafío de la formación doctrinal de los laicos.&lt;br /&gt;Muchos laicos montevideanos tienen un nivel de formación doctrinal muy inferior al correspondiente a su cultura general, lo cual contribuye a que la mayoría cuantitativa de católicos se manifieste como una minoría cualitativa.&lt;br /&gt;e) El desafío del anuncio explícito del Evangelio en todos los hogares de nuestra Arquidiócesis.&lt;br /&gt;f) El desafío de la “cultura de la muerte” y su embestida contra el matrimonio y la familia.&lt;br /&gt;g) El desafío de la evangelización del ámbito del trabajo y la empresa.&lt;br /&gt;h) El desafío de la notable debilidad política de los católicos.&lt;br /&gt;i) El desafío de la atención pastoral de la gran cantidad de montevideanos que han emigrado a España, Estados Unidos y otros países. &lt;br /&gt;j) El desafío de asumir como primera prioridad pastoral la vocación universal a la santidad, según lo planteado por el Papa Juan Pablo II en la carta apostólica Novo Millennio Ineunte nn. 30-31 y lo expuesto por nuestro Arzobispo en la 3ª Reunión de la Asamblea Sinodal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ing. Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 23 de julio de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177438090927935?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177438090927935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177438090927935' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177438090927935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177438090927935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/comentarios-sobre-el-ias-identidad-y.html' title='Comentarios sobre el IAS - Identidad y protagonismo del laicado'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-112177431115394345</id><published>2005-07-19T08:56:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T08:58:31.166-03:00</updated><title type='text'>ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA FORMACIÓN DOCTRINAL DEL CATÓLICO MONTEVIDEANO (Lic. Néstor Martínez)</title><content type='html'>Dios es Amor, y el que vive en el amor vive en Dios, y Dios vive en él. El Absoluto de Dios se manifiesta justamente en su infinita capacidad de amor, de perdón y de misericordia. Ésa es la novedad cristiana que no se deja embretar en ninguna condicionante cultural ni histórica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que hace que el Evangelio no pueda jamás ser un punto de vista ni algo sujeto al cambio. Dios nunca dejará de ser Aquel que nos ha creado, que nos ha amado tanto que ha entregado a su Hijo, el cual ha muerto en la cruz por nuestros pecados, y Aquel que ha enviado a nuestros corazones al Espíritu Santo para hacer nuevas todas las cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo y la historia tienen su origen y su fin último en el amor trinitario y están regidos desde siempre por el designio eterno e inmutable de Dios de “hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en el cielo y lo que está en la tierra”. Desde toda la eternidad la humanidad está ordenada a ser Iglesia, es decir, Cuerpo de Cristo, para gloria del Padre en el Espíritu Santo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sentido último de la historia no es tanto ir adaptando este mensaje a las diversas situaciones y culturas, cuando ir recapitulando las diversas manifestaciones de lo humano en el único Misterio que antecede y trasciende a la historia y a todos los tiempos. La movilidad que experimentamos en lo humano es sólo un aspecto de la ejecución de un Designio que Dios contempla desde su inmutable e inefable Eternidad y que a nosotros nos ha sido revelado de una vez para siempre en Jesucristo, que es “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa inmutabilidad absoluta del ser trinitario y del plan de salvación revelado por Dios en Cristo,  según el cual Él regula desde la Eternidad la dinámica de la historia armoniza plenamente con lo que la filosofía realista, la filosofía del ser, nos dice sobre la inmutabilidad de la naturaleza divina y la irreductibilidad del ser al mero devenir, contra todas las variaciones del heraclitismo que se han dado a lo largo de la historia de la filosofía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de esta revelación del amor de Dios en Jesucristo la aventura humana, cargada de tantos bienes con que el hombre ha sido enriquecido desde la Creación, queda sin embargo abocada, de hecho, a la oscuridad y la desesperación, al vacío último de sentido. Cuanto más blasona el ser humano de su libertad autónoma y de su capacidad para dar un sentido a la existencia al margen de Dios y de Cristo, más se va convirtiendo la historia humana en el escenario del desamor y de las múltiples formas del fratricidio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra época bien podría aspirar a un carácter paradigmático en cuanto a ese vínculo entre negación de Dios y de Cristo, carencia de sentido de la existencia, y desarrollo sin par de la lógica homicida que surge del rechazo del plan de Dios.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Es como si el ser humano intentase borrar hasta el último vestigio de la presencia de Dios en el mundo, de ese Dios cuyo designio amoroso ha rechazado en nombre de la falsa libertad. Pero el último “vestigio” de Dios que queda es nada menos que su Imagen, el hombre mismo. La “naturaleza humana” expresa, mirada a la luz de la fe, la imagen de Dios en el hombre, el centro mismo del plan de Dios, que ha creado todas las cosas por Cristo y para Cristo, el Verbo de Dios hecho hombre. La humanidad entra entonces en una especie de vértigo suicida que llega a querer borrar la noción misma de una naturaleza humana para convertir al hombre simplemente en materia prima manipulable de la “libertad”, que en realidad se parece cada vez más a una reacción instintiva incontrolable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que se nos pide mirar este hecho desde la fe y la esperanza radicales que se fundan precisamente en el designio amoroso de Dios manifestado en Jesucristo. Por eso mismo es que no tenemos ningún otro lugar desde donde mirarlo, y que debemos cuidar muy bien de que nuestra percepción no se vea reconducida a las formas de pensar propias del “hombre viejo”, por la seducción de las ideologías de moda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contemplamos así que hoy día se extiende un pensamiento “políticamente correcto” que hace una nueva y extraña alianza entre liberalismo y marxismo. La “perspectiva del género” es la ideología que conjuga, por un lado, la crítica de la familia como institución opresora inaugurada por el marxismo, con el concepto individualista de la “libertad” propio de las tradiciones liberales.  Se percibe fuertemente la influencia del programa neomarxista de Gramsci consistente en la destrucción del sentido común, la filosofía realista, la familia, y la Iglesia, como pasos previos indispensables a la “hegemonía cultural” que debería llevar al poder a las elites revolucionarias. El concepto de “naturaleza humana” es atacado violentamente tanto desde el historicismo marxista como desde el nihilismo existencialista, cuyos restos flotan aún en el naufragio de la “modernidad”. El “progresismo” estadounidense, los países ricos con su proyecto de control poblacional, la ONU, y la izquierda mundial aparecen allí mancomunados en una alianza de contornos difusos pero innegables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo este alero ideológico se cobijan las propuestas que nos conmueven todos los días desde los medios de comunicación: despenalización y legalización del aborto, de la eutanasia, matrimonios homosexuales con capacidad de adopción de niños, fomento de la sexualidad adolescente mediante distribuciones de preservativos y “educación sexual” al margen de los padres, proyectos de manipulación genética en los que el ser humano pierde totalmente su dignidad y que posibilitan por un lado la destrucción masiva de embriones, es decir, seres humanos ya concebidos, y por otro, el viejo sueño de manipular la naturaleza humana para terminar finalmente creando “golems” que gratifiquen el deseo diabólico de “ser como dioses”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto con esto se difunden propuestas de defensa de los derechos de los animales, a veces por parte de los mismos que llevan el “derecho de abortar” hasta formas de declarado infanticidio, que debería estar según ellos permitido a los padres en los primeros meses de vida del hijo. En esta sociedad de la globalización estamos siendo todos testigos, vía televisión, de cómo el sistema legal estadounidense asesina en público a una mujer que ha vivido los últimos años de su vida en estado vegetativo, retirándole, no los tratamientos extraordinarios que podrían significar un “ensañamiento terapéutico”, sino simplemente la alimentación, para que muera de hambre y sed, ante la impotencia de parte de su familia, pues se juzga que su vida no vale la pena de ser vivida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que juntamente con todo esto, se perpetúa el mal de la pobreza y la miseria de la mayor parte de los habitantes del planeta. Es parte de la misma lógica homicida que ve en el ser humano mismo, tal como ha salido de las manos de Dios, un obstáculo para la “libertad”. ¿Cómo esperar lógicamente que se respeten los mínimos derechos de los adultos si no se respeta el elemental derecho a la vida del que aún no ha nacido? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La angustia que provocan las situaciones de miseria a nuestro alrededor lleva a veces a centrar todo en el drama económico, y eso hace que se reduzca peligrosamente el campo visual de aquellos que quieren contribuir a la mejora de la situación de las personas. El pragmatismo y la eficacia tomados como objetivos supremos llevan a la ceguera respecto de la amenaza tremenda que se cierne cada vez más sobre todas las sociedades del planeta. Se puede entrever confusamente, pensamos, que es la amenaza de una especie de imperio mundial animado por una filosofía o ideología centrada precisamente en el rechazo de la naturaleza humana, el imperio de la auto-creación del hombre que es en realidad la expresión máxima del sometimiento del hombre por el otro hombre. Orwell y Huxley habrán sido finalmente y lamentablemente, profetas de este “nuevo tiempo” que es nuevo ante todo en el grado de demencia con que intenta cortar todo vínculo con el Creador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son tiempos éstos, entonces, para confusiones y ambigüedades en la percepción de fe que los cristianos tenemos de la realidad. Sin embargo, la inmensa y negra ola de la cultura anti-vida adveniente se alza sobre una comunidad cristiana que se ha caracterizado precisamente en los últimos decenios por una afición a poner en duda todas sus certezas, a relativizar en lo posible sus propios fundamentos, a dar de entrada por supuesta la excelencia de las intenciones, las propuestas, los métodos, que surgiesen de ambientes contrarios a su fe, a ejercer el juicio crítico solamente “ad intra” con los representantes oficiales del Magisterio eclesiástico, que tiene sin embargo la tarea precisamente de guiar a la Iglesia en el cumplimiento de su misión, y para nada “ad extra”, hacia ese “mundo” que tal vez se consideró con demasiado optimismo y que hoy nos revela un rostro que es muy difícil de integrar como signo positivo de los tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un catolicismo embretado por esquemas ideológicos ajenos a la fe cristiana no sería capaz de hacer frente a la tremenda marejada que nos traen los tiempos actuales. Sólo la unidad en la fe de la Iglesia puede darnos la posibilidad de actuar y responder como cuerpo ante el desafío presente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mentalidad y la filosofía relativistas, tan extendidas en nuestro medio, obstaculizan la manifestación de la novedad del Evangelio. La fe cristiana es incompatible con una filosofía relativista o del puro devenir de todas las cosas. Esa filosofía es sin embargo la que se presenta, al menos, como el modo de pensar preponderante en nuestra sociedad. La misión eclesial pierde todo sentido en el contexto de un pensamiento para el cual no existe una verdad absoluta o no se puede conocer con fundamento. La misma existencia humana queda sin significado si no hay algo absoluto a lo cual dirigir la vida y en lo cual dar razón última de las opciones vitales más importantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si el ataque se dirige hoy día a los fundamentos mismos, ya no solamente de la fe cristiana, sino de la simple y mera presencia humana en el mundo, eso no hace sino revelar de un modo nuevo y más urgente aún la importancia de la recta formación filosófica. Recordemos que el sentido común y la filosofía realista son blanco preferencial de la estrategia destructora gramsciana, y que es justamente contra la noción de una “naturaleza humana” que se libra hoy día la guerra de las feministas de “género” al propulsar el aborto, la destrucción de la familia y la equiparación de la homosexualidad con el matrimonio, por ejemplo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, tampoco a nivel filosófico ha sido del todo excelente el desempeño de la comunidad cristiana en los últimos decenios. En muchos ambientes se entendió la renovación propuesta por el Concilio Vaticano II como excusa para el abandono puro y simple de la formación filosófica, sustituida por las “ciencias humanas”, como la sociología o la psicología. En otros, se optó por dar “vía libre” a cualquier corriente filosófica en la formación de los aspirantes al sacerdocio. Se generalizó la actitud crítica y de rechazo hacia la filosofía tradicional de la Iglesia, a pesar de las continuadas recomendaciones y advertencias del Magisterio. La consecuencia de todo esto sólo ha podido ser una inseguridad básica en los mismos fundamentos intelectuales sobre los que luego se pretende construir la visión teológica de la realidad. El líquido toma la forma del recipiente, y aquí los recipientes han estado muchas veces llenos de agujeros. La consecuencia de todo ello sólo puede ser una presencia católica dubitativa, insegura, tímida, acomplejada, y en último término, callada, silenciosa, muda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando no ha sido muda, muchas veces, ha prestado su voz a ideologías extrañas a la fe, precisamente porque éstas han ocupado el puesto dejado vacante por el “patrimonio filosófico perennemente válido” del que hablaba el Concilio, para convertirse en las verdaderas estructurantes mentales del pensamiento teológico.  Se ha ejercido, entonces sí, la crítica sobre el “mundo”, pero no tomado en su globalidad, ni tampoco alcanzado en los fundamentos de sus errores y de sus males, precisamente porque sólo se reaccionaba ante los aspectos parciales percibidos por una visión ideológica también parcial que era a su vez expresión ella misma de la situación mundana de alejamiento de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede calcular fácilmente cuál ha sido el impacto que las deficiencias en la formación filosófica han tenido sobre la teología, a nivel mundial, que no deja de influir obviamente, en nuestro medio. Se pueden comprobar fácilmente los resultados de ese cálculo hojeando libros o revistas en que se expresa el pensamiento teológico actual. Por supuesto que el panorama es variadísimo, también en calidad y en grado de fidelidad al mensaje revelado y al Magisterio que lo propone autorizadamente. Pero es preocupante e inédita hasta ahora, pensamos, la cantidad de autores, libros y artículos que simplemente no dan para nada la impresión de sintonizar con la fe de la Iglesia de todos los tiempos. Se tiene la sensación de que hay ámbitos enteros de pensamiento “eclesial” en los cuales lo que se propone es en realidad otra cosa distinta de la fe católica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se explica la innegable sensación de desorientación que parece palparse en la comunidad cristiana y católica ante las alternativas del tiempo presente, que por otra parte se apoya en el mismo carácter ambiguo e indefinido de la actual coyuntura histórica. Da la sensación un poco de “sálvese quien pueda”, de que cada uno agarra para donde le parece que puede haber algo válido, en el contexto de una sociedad “post-moderna” en la cual hasta la brujería ha llegado a ser de nuevo opción a considerar para muchos ex – habitantes de la mentalidad “ilustrada”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se entiende por tanto cómo este contexto de pérdida de identidad de la propuesta católica ha ayudado en parte entre nosotros al éxodo de muchos ex – fieles hacia otras formas de culto religioso que han proliferado en nuestro medio, en el que ya no nos sorprende ver a verdaderas multitudes congregadas en torno a ofertas del nivel de la “umbanda” o de ciertas formas de “brujería cristiana” que han salido recientemente a luz y han logrado en materia de espacios televisivos, por ejemplo, lo que como Iglesia no hemos podido tener hasta el presente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo eso es que nos permitimos señalar que un elemento esencial de la formación doctrinal del católico montevideano ha de ser la recta y sana formación filosófica según la tradicional “filosofía perenne” que ha tenido como tal carta de ciudadanía en la Iglesia por siglos, por supuesto que en forma actualizada y en diálogo constante con los avances de las ciencias. Necesitamos criterios y lenguajes comunes, pero ni siquiera los que proporciona la fe podrían serlo, si la base humana misma de toda comunicación, ese sentido básico del ser, de la realidad, de la verdad, de los primeros principios de la razón, está arruinada o no es operante en nosotros por el influjo destructor de las ideologías de moda. En ese sentido, necesitamos también una actitud más crítica respecto de todas las corrientes filosóficas de la modernidad que partiendo de Descartes, de Hume y de Kant han puesto las bases del actual ataque al sano sentido común del ser humano y a la negación o puesta en duda de las verdades más evidentes y fundamentales de orden natural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ello ha de ir acompañado, pensamos, a nivel teológico, por una renovada preocupación y vigilancia respecto de la fidelidad a la Iglesia, a su fe, a su tradición, a su Magisterio autorizado, y una atención mayor a los  grandes clásicos de la teología que hoy también pueden ayudarnos a formar una síntesis del pensamiento creyente que sea capaz de orientar e iluminar en la coyuntura actual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que María Santísima, Virgen de los Treinta y Tres, interceda por todos nosotros para que podamos ser fieles a lo que el Señor nos pide en esta hora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 2 de abril de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-112177431115394345?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/112177431115394345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=112177431115394345' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177431115394345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/112177431115394345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/07/algunas-reflexiones-sobre-la-formacin.html' title='ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA FORMACIÓN DOCTRINAL DEL CATÓLICO MONTEVIDEANO (Lic. Néstor Martínez)'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-111200482094288402</id><published>2005-03-28T07:12:00.000-03:00</published><updated>2005-03-28T07:13:40.956-03:00</updated><title type='text'>La religiosidad de los montevideanos</title><content type='html'>Plantearemos algunas reflexiones y propuestas pastorales a partir de los datos estadísticos sobre la religiosidad de los montevideanos aportados por los siguientes dos libros:&lt;br /&gt;· Néstor Da Costa - Guillermo Kerber - Pablo  Mieres, Creencias y Religiones. La religiosidad de los montevideanos al fin del milenio, Ediciones Trilce, Montevideo, 1996 (en adelante citado como DKM).&lt;br /&gt;· Néstor Da Costa, Religión y Sociedad en el Uruguay del siglo XXI. Un estudio de la religiosidad en Montevideo, CLAEH, CUM, Montevideo, 2003 (en adelante citado como NDC).&lt;br /&gt;Las encuestas en las que se basan dichos libros fueron realizadas en 1994 y 2001 respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.  Datos principales.&lt;br /&gt;En este capítulo presentaremos los datos acerca de la religiosidad de los montevideanos que consideramos más importantes, según los resultados de las encuestas referidas, clasificándolos como positivos o negativos desde la fe católica y añadiéndoles en ocasiones algún comentario. Es preciso tener en cuenta que dichos resultados se refieren a la autodefinición religiosa de las personas encuestadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.1 Aspectos positivos.&lt;br /&gt;· Uruguay sigue siendo un país de población mayoritariamente católica: &lt;br /&gt;Los católicos eran el 47,9% de la población de Montevideo en 1994 (DKM p. 55) y el 54,0% en 2001 (NDC p. 91). Dado que es muy probable que el porcentaje de católicos del Interior de la República sea bastante superior al de Montevideo, consideramos seguro afirmar que los católicos son mayoría absoluta en el Uruguay.&lt;br /&gt;· Una amplia mayoría de los montevideanos se auto-definen como cristianos: el 60,5% en 1994 (DKM p. 55)  y el 65,6% en 2001 (NDC p. 91). Hemos sumado los porcentajes de los católicos y de los cristianos no católicos, incluyendo en este último grupo a los cristianos de otras denominaciones y a los cristianos no afiliados a ninguna denominación.&lt;br /&gt;· Una amplísima mayoría de los montevideanos creen en la existencia de Dios: el 80,6% en 1994 (DKM p. 60) y el 81,0% en 2001 (NDC p. 86). &lt;br /&gt;· Casi la mitad de los montevideanos realizan una evaluación positiva o muy positiva de la Iglesia Católica: el 48,9% en 1994 (DKM p. 78) y el 48,3% en 2001 (NDC p. 147). Dado que las evaluaciones negativas o muy negativas son minoritarias, el saldo final de imagen de la Iglesia Católica es muy positivo. También el Papa, los Obispos, los sacerdotes y las religiosas tienen saldos de imagen positivos (DKM p. 83; NDC p. 147). &lt;br /&gt;· La Iglesia Católica es, con mucha ventaja, la institución en la que los montevideanos confían más. Además de la Iglesia, la única institución con saldo positivo de confianza es el Poder Judicial. Los cultos afro-brasileños y las iglesias pentecostales cierran la lista de instituciones evaluadas, presentando saldos de confianza muy negativos (NDC p. 163; véanse datos similares en DKM p. 87), lo cual hace pensar que difícilmente puedan seguir ganando muchos adeptos a mediano plazo.&lt;br /&gt;· Alta valoración de la familia: El 82,1% de los montevideanos le asigna mucha importancia. La familia es, con bastante ventaja, el más valorado de los ámbitos de la vida social (DKM p. 47). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.2 Aspectos negativos:&lt;br /&gt;· Los católicos disminuyen: En los últimos cincuenta años el porcentaje de católicos ha seguido, con altibajos, una clara tendencia decreciente: 67,0% en 1955, 72% en 1964, 47,9% en 1994 y 54,0% en 2001 (NDC p. 107). La encuesta de 1955 parece haber sido menos precisa: la unidad en estudio era la familia, por lo cual un solo integrante de la familia aportaba los datos de todos los integrantes de la misma (NDC p. 101). Dejando pues de lado esa encuesta, resulta que en un período de 37 años (de 1964 a 2001) el porcentaje de católicos disminuyó 18 puntos, o sea casi medio punto por año.&lt;br /&gt;· Hay malas perspectivas para el futuro próximo:  El porcentaje de católicos decrece sistemáticamente a medida que decrece la edad de los montevideanos. Mientras que entre las personas de 65 años o más los católicos ascienden al 61,9%, entre las personas de 18 a 29 años son sólo el 35,6% (DKM p. 55). La interpretación optimista de estos datos (vale decir, la hipótesis de que muchos montevideanos se convierten al catolicismo a medida que envejecen) debe ser descartada: El porcentaje de los que afirman que su vivencia religiosa aumentó a lo largo de la vida (20,8%) es prácticamente igual al de los que afirman que disminuyó (20,0%); y casi la mitad (49,8%) afirma que ni aumentó ni disminuyó (NDC p. 117; véanse datos similares en DKM p. 58). Más aún, sobre el total de quienes afirman haber experimentado cambios en su definición religiosa, el 56,8% afirma que el cambio se produjo entre los 13 y los 20 años. Casi todos esos cambios se produjeron antes de los 31 años (NDC p. 116). Por lo tanto cabe concluir que la mayoría de tales cambios consisten en la pérdida de la fe católica durante la adolescencia o la juventud. No obstante destacamos que los dos estudios considerados presentan una gran discrepancia en cuanto al porcentaje de católicos que ha mantenido siempre la misma definición religiosa: 95,5% en 1994 (DKM p. 58) y 75,9% en 2001 (NDC p. 115). Según el primer dato casi no habría conversiones hacia el catolicismo, mientras que según el segundo dato el porcentaje de tales conversiones sería apreciable.&lt;br /&gt;· Amenazas internas:&lt;br /&gt;Las encuestas consideradas abundan en datos preocupantes acerca del bajo grado de adhesión a la Iglesia de muchos montevideanos que se definen como católicos. A continuación mencionaremos algunos de esos datos, agrupándolos según se refieran a la doctrina, a la liturgia o la oración personal o a la moral. &lt;br /&gt;· Católicos “a la carta”: &lt;br /&gt;Muchos católicos no creen en doctrinas católicas fundamentales:&lt;br /&gt;o El 79,1% de los católicos cree que Jesús es el Hijo de Dios hecho hombre (DKM p. 64).&lt;br /&gt;o El 42,3% de los católicos opina que después de la muerte se resucita o se produce un encuentro con Dios (DKM p. 68). Sin embargo muchos creen en la reencarnación: 8,6% en 1994 (DKM p. 68) y 28% en 2001 (NDC p. 96).&lt;br /&gt;o El 75% de los católicos cree en el alma, el 64% en el pecado, el 48% en el Paraíso, el 27% en el diablo, el 24% en el infierno y el 21% en la infalibilidad papal (NDC p. 96).&lt;br /&gt;o El 24% de los católicos opina que la religión es el opio de los pueblos y el 28% que es un consuelo que se inventa la gente (NDC p. 99).&lt;br /&gt;En general el grado de incongruencia con la doctrina católica no se reduce mucho si nos limitamos a considerar a los católicos practicantes o muy practicantes. &lt;br /&gt;· Católicos “no practicantes”: &lt;br /&gt;El grado de práctica del culto católico es muy bajo:&lt;br /&gt;o Sólo el 14,4% de los católicos se define a sí mismo como practicante o muy practicante. El 36, 1% se define como “no muy practicante” (o sea, poco practicante) y el 47,7% como no practicante (NDC p. 94). Sin embargo, un 51,9% de los católicos participa en expresiones de religiosidad popular católicas (NDC p. 141).&lt;br /&gt;o El 55,8% de la población de Montevideo asistió de niño o de joven a una parroquia católica pero no lo hace actualmente. El 30,5% de la población y el 45% de los católicos afirma que acude actualmente a parroquias católicas. Sin embargo, dentro de ese grupo, el 14% (o sea, el 6,3% de los católicos o 3,4% de la población) asiste a Misa asiduamente, el 53% asiste ocasionalmente y el 32% no asiste a Misa (NDC pp. 124-125).&lt;br /&gt;o El 93% de los católicos opina que se puede ser buen religioso sin ir a la iglesia todas las semanas (NDC p. 97).&lt;br /&gt;o El 80% de los católicos opina que no hay necesidad de sacerdotes en tanto cada individuo puede encontrarse con Dios directamente (NDC p. 98).&lt;br /&gt;o Sólo el 18,3% de los montevideanos se consideran vinculados a la Iglesia Católica (DKM p. 76).&lt;br /&gt;o El porcentaje de la población de Montevideo que recibió los sacramentos de la Iglesia Católica bajó mucho de 1964 a 2001: Los bautizados descendieron del 94% al 85,8%; los confirmados del 63% al 33,8% y los casados por la Iglesia del 74% al 30,5% (NDC p. 109). En 2001 el 59,3% de la población de Montevideo afirmó haber recibido la Primera Comunión y el 36,8% haberse confesado al menos una vez en la vida (NDC p. 125). Seguramente muchos no recuerdan haberse confesado antes de su Primera Comunión.&lt;br /&gt;o El alejamiento de los fieles católicos del culto creció mucho en las últimas décadas: Mientras que en 1964 el 25% de los creyentes no concurría nunca al culto o lo hacía muy excepcionalmente, en 2001 el 59,6% no concurría (NDC p. 109).&lt;br /&gt;o Sobre el total de creyentes en Dios, el 29,4% reza casi todos los días, el 29,4% reza con menor frecuencia y el 39,0% no reza. (NDC p. 133).  &lt;br /&gt;· Católicos “mundanos”: &lt;br /&gt;Muchos católicos se han apartado de la doctrina moral de la Iglesia (DKM p. 51):&lt;br /&gt;o Con respecto a la admisión del divorcio, el 70,2% de la población de Montevideo se manifiesta en acuerdo total y el 11,1% en desacuerdo total.&lt;br /&gt;o Con respecto a las relaciones prematrimoniales, el 60,3% se manifiesta en acuerdo total y el 13,8% en desacuerdo total.&lt;br /&gt;o Con respecto al rechazo de la educación religiosa en escuelas públicas, el 44,3% se manifiesta en acuerdo total y el 24,6% en desacuerdo total. La arraigada tradición laicista del Uruguay hacía temer un resultado peor en este punto.&lt;br /&gt;o Con respecto a la legalización del aborto, el 45,9% se manifiesta en acuerdo total y el 38,5% en desacuerdo total.&lt;br /&gt;· Amenazas externas:&lt;br /&gt;· Secularismo:&lt;br /&gt;· En 1994 sólo el 23,5% de los montevideanos asignaba mucha importancia a lo religioso (DKM p. 47).&lt;br /&gt;· En 2001 sólo el 47,3% de los montevideanos se definía como una persona religiosa, mientras que el 34,5% se definía como indiferente hacia lo religioso y el 11,5% como atea convencida (NDC p. 86).&lt;br /&gt;· En general los porcentajes de montevideanos que afirman que lo religioso influye en diversos aspectos de su vida cotidiana son bajos: En un extremo de la escala, el 59,0% afirma que lo religioso influye en los momentos difíciles; en el otro extremo, el 13,9% afirma que influye en las decisiones políticas (DKM p. 71).  &lt;br /&gt;· Sólo el 26,6% de los montevideanos se considera vinculado con una organización religiosa (DKM p. 76). &lt;br /&gt;· Superstición y ocultismo: &lt;br /&gt;· Un 10% de los montevideanos son muy propensos a creer en supersticiones, cábalas y prácticas anticipatorias del futuro. Otro 30% manifiesta una propensión menor al ocultismo (DKM p. 47).&lt;br /&gt;· Casi el 30% de los montevideanos consultó alguna vez a un adivino o vidente para que le predijera su futuro (NDC p. 161).&lt;br /&gt;· Ateísmo, agnosticismo y deísmo: &lt;br /&gt;El ateísmo es la postura más frecuente ante el “problema religioso” después del catolicismo. &lt;br /&gt;· En 1994 los ateos eran el 14,4% de los montevideanos, ascendiendo al 23,2% entre los hombres y al 24,3% entre las personas de 18 a 29 años. Los agnósticos eran el 2,6% del total y los deístas el 8,3% (DKM p. 55).&lt;br /&gt;· En 2001 los ateos eran el 12,8%, los agnósticos el 3,0% y los creyentes en Dios no afiliados a ninguna confesión religiosa (“deístas”) el 9,0%.&lt;br /&gt;· La “Nueva Era”: &lt;br /&gt;· La encuesta de 1994 no permite determinar el porcentaje de seguidores de la espiritualidad New Age. En cambio la encuesta de 2001 permite estimar este porcentaje en un 0,9%, sumando budistas, creyentes solares y metafísicos (NDC p. 91).&lt;br /&gt;· Sin embargo, la influencia de la New Age llega mucho más allá de su pequeño número de seguidores estrictos: en 1994 el 11,3% de los encuestados creían en la reencarnación (DKM p. 67) y en 2001 ese porcentaje ascendía al 24,3% (NDC p. 95).&lt;br /&gt;· Umbanda: &lt;br /&gt;· Los cultos afro-brasileños constituyen la principal religión no cristiana en Montevideo, concitando la adhesión de un 2,0% de los encuestados (NDC p. 91). La encuesta de 1994 no permite determinar el porcentaje de adherentes a esta religión. Seguramente existe una fuerte correlación entre el umbandismo y las creencias mágicas y supersticiosas.&lt;br /&gt;· La práctica del umbandismo parece haber experimentado un retroceso en los últimos años. El porcentaje de montevideanos que participaba con cierta frecuencia en cultos afro-brasileños ascendía al 4,3% en 1994 y al 3,0% en 2001, mientras que el porcentaje de la población que afirmaba haber participado en ellos por lo menos una vez era del 20,2% en 1994 y el 13,3% en 2001 (DKM p. 88; NDC p. 143). &lt;br /&gt;· Evangélicos y pentecostales: &lt;br /&gt;· Los cristianos no católicos ascendían al 12,6% en 1994 (DKM p. 55) y al 11,6% en 2001 (NDC p. 91, sumando “evangélicos” y armenios ortodoxos). Esta última encuesta discrimina dentro del subgrupo erróneamente denominado “evangélicos” un 5,0% de cristianos no católicos sin denominación (“cristianos sin Iglesia”). Probablemente se trata de ex católicos que tampoco se consideran evangélicos o protestantes. Además discrimina un 5,6% de evangélicos (sumando evangélicos, evangélicos pentecostales y evangélicos bautistas). Es muy probable que la mayoría de estos evangélicos pertenezca a grupos más o menos sectarios, que han tenido un gran crecimiento en los últimos años: Asambleas de Dios, Ondas de Amor y Paz, Dios es Amor, Iglesia Nueva Apostólica, Iglesia Universal del Reino de Dios, etc. &lt;br /&gt;· El porcentaje de montevideanos que participaba con cierta frecuencia en cultos pentecostales ascendía al 2,1% en 1994 y al 1,8% en 2001, mientras que el porcentaje de la población que afirmaba haber participado en ellos por lo menos una vez era del 6,9% en 1994 y el 7,3% en 2001 (DKM p. 89; NDC p. 145). Estas cifras parecen algo bajas, pero se debe tener en cuenta que el término “cultos pentecostales” es ambiguo y restrictivo. &lt;br /&gt;· En cuanto al porcentaje de montevideanos vinculados a organizaciones religiosas, las Iglesias Evangélicas ocupan el segundo puesto con el 1,7% (DKM p. 76).&lt;br /&gt;· ¿Un problema de identidad?&lt;br /&gt;La Iglesia es vista como una organización filantrópica: la gran mayoría de los montevideanos (66,8%) opina que el cometido principal de la Iglesia Católica es ayudar a los pobres y necesitados (41,7%) o combatir la injusticia defendiendo los derechos de las personas (25,1%) (DKM p. 80). El aspecto positivo de esto es que parece haber una alta valoración del compromiso católico con la justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.  Propuestas pastorales.&lt;br /&gt;En este capítulo plantearemos algunas propuestas pastorales que apuntan a fortalecer los aspectos positivos de la realidad religiosa de Montevideo y a contrarrestar los negativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.1 Errores a evitar.&lt;br /&gt;A nuestro juicio la Iglesia de Montevideo debería poner más empeño en evitar los siguientes errores:&lt;br /&gt;· El “neo-triunfalismo”, actitud auto-complaciente que genera inmovilidad (permanecen bastantes signos de inmovilidad en nuestra Arquidiócesis).  &lt;br /&gt;· La excesiva priorización de los aspectos políticos, sociales y económicos del cristianismo (la conversión individual tiene una prioridad ontológica frente a la conversión de la sociedad). &lt;br /&gt;· El influjo de cierta teología de la liberación ligada al marxismo (aún relevante en Montevideo).&lt;br /&gt;· Las tendencias de la pastoral de conjunto a una excesiva uniformización y a un excesivo énfasis en las instancias territoriales (parroquias y zonas pastorales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.2 Hacia una nueva evangelización.&lt;br /&gt;Creemos que la Iglesia Católica en Montevideo podría avanzar hacia la nueva evangelización impulsada por el Papa Juan Pablo II, por medio de una mayor insistencia en los siguientes elementos de la vida cristiana:&lt;br /&gt;· Retorno a lo esencial:&lt;br /&gt;· La constante proclamación de los principales misterios de la fe (Trinidad, Encarnación, Gracia, etc.).  &lt;br /&gt;· El encuentro personal con Jesucristo vivo, único Camino hacia Dios Padre&lt;br /&gt;(la vida moral es siempre “acto segundo”: respuesta a la gracia de Dios).&lt;br /&gt;· La Iglesia, misterio de comunión entre Dios y los hombres:&lt;br /&gt;· El vínculo indisoluble entre Jesucristo y la Iglesia. &lt;br /&gt;· La índole escatológica de la misión de la Iglesia&lt;br /&gt;(la forma más eficaz de promover a los pobres es anunciarles el Evangelio de Jesucristo). &lt;br /&gt;· La santidad, como primera prioridad pastoral (cf. Juan Pablo II, carta apostólica Novo Millennio Ineunte, nn. 30-31).&lt;br /&gt;· Los medios de crecimiento de la vida cristiana (cf. ídem, nn. 32-41):&lt;br /&gt;· lectura de la Biblia; &lt;br /&gt;· sacramentos (especialmente reconciliación y eucaristía); &lt;br /&gt;· oración personal; &lt;br /&gt;· dirección espiritual; &lt;br /&gt;· retiros o ejercicios espirituales;&lt;br /&gt;· pequeñas comunidades cristianas unidas en Jesucristo; &lt;br /&gt;· La evangelización de las familias: &lt;br /&gt;· La pastoral familiar, instrumento central de la nueva evangelización. &lt;br /&gt;· La catequesis familiar, medio de renovación de la catequesis. &lt;br /&gt;· La formación de comunidades de familias cristianas, ámbitos de comunión para niños, jóvenes, adultos y ancianos.&lt;br /&gt;· La enseñanza de los aspectos morales de la vida cristiana:&lt;br /&gt;· indisolubilidad del matrimonio;&lt;br /&gt;· rechazo de las relaciones sexuales prematrimoniales;&lt;br /&gt;· práctica de las virtudes humanas y cristianas; &lt;br /&gt;· compromiso con los pobres y la justicia (fundamentado teológicamente).&lt;br /&gt;· dignidad de la vida humana (contra el aborto, la eutanasia, etc.).&lt;br /&gt;· La evangelización de la cultura:&lt;br /&gt;· Formación teológica de los fieles (especialmente catequistas, profesores de religión y otros agentes pastorales).&lt;br /&gt;· Mayor y mejor uso de los medios de comunicación social.&lt;br /&gt;· Reforma de la educación católica.&lt;br /&gt;· Impulso decidido de la educación religiosa en las escuelas públicas con carácter optativo &lt;br /&gt;(esta iniciativa pondría en jaque al instrumento básico del secularismo: la escuela pública obligatoriamente prescindente de lo religioso; su puesta en marcha debería ser gradual, debido a su gran complejidad).&lt;br /&gt;· La defensa y propagación de la fe:&lt;br /&gt;· Anuncio gozoso de Jesucristo como único Salvador.&lt;br /&gt;· Razonabilidad de la fe cristiana &lt;br /&gt;(se necesita una “nueva apologética”, sin excesos polémicos ni tendencias racionalistas).&lt;br /&gt;· Combate contra las sectas.&lt;br /&gt;· Rechazo radical de las creencias mágicas y supersticiosas (¿por qué no en las propias promesas bautismales?).  &lt;br /&gt;· Necesidad de un testimonio cristiano entusiasta, razonable, comprometido y coherente&lt;br /&gt;(los fieles deben proponer la fe cristiana en todo tiempo).&lt;br /&gt;· Cultivo del sentido crítico frente a las propuestas de los medios de comunicación social (¿abstinencia de televisión los viernes del tiempo ordinario?).&lt;br /&gt;· La renovación de las comunidades cristianas:&lt;br /&gt;· En pos de un mayor entusiasmo, una espiritualidad más profunda, una participación más activa de los fieles en la liturgia, una vivencia más fuerte de la comunión eclesial y un mayor impulso misionero.&lt;br /&gt;· Apertura al aporte de los nuevos movimientos, comunidades y asociaciones eclesiales&lt;br /&gt;(estos movimientos son uno de los mayores signos de vitalidad de la fe católica en Montevideo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Iglesias Grèzes        &lt;br /&gt;Montevideo, 2 de abril de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-111200482094288402?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/111200482094288402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=111200482094288402' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111200482094288402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111200482094288402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/03/la-religiosidad-de-los-montevideanos.html' title='La religiosidad de los montevideanos'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-111097098124442351</id><published>2005-03-16T09:02:00.000-02:00</published><updated>2005-03-16T09:03:01.250-02:00</updated><title type='text'>Prólogo del Libro “II Congreso Nacional de la Familia” (Mons. Nicolás Cotugno)</title><content type='html'>Los días 11 y 12 de octubre de 2003 se realizó en Montevideo el Segundo Congreso Nacional de la Familia, bajo el lema "Familia: Germen de Vida y Esperanza de mi País".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Congreso fue precedido por una ardua labor de preparación, desarrollada a lo largo de casi dos años: múltiples reuniones del Consejo Nacional, las Comisiones Diocesanas y la Comisión Nacional de Pastoral Familiar, publicación de seis números de una nueva revista (“Pastoral Familiar”), con una amplia tirada y con “fichas” concebidas para orientar la reflexión de los grupos de familias en todo el país, “Pre-Congresos” en las distintas Diócesis, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta labor fermental tendió a consolidar la pastoral familiar, otorgándole a ésta el lugar que le corresponde en el marco de la pastoral de conjunto. En efecto, dado que “el hombre es el camino de la Iglesia” y que el hombre es un “ser familiar” -es decir, un ser que naturalmente nace, crece y madura en el seno de una familia-, resulta que la familia es el primer camino de la Iglesia. De ahí que se pueda afirmar que la familia es un “trascendental de la pastoral”. O sea, toda la acción pastoral de la Iglesia debe tomar en cuenta la dimensión familiar inherente al ser humano. He aquí un tema que convendría analizar en profundidad en las Parroquias, los movimientos, los servicios... ¡Cuánto se podría mejorar todavía en procura de una adecuada complementación entre la pastoral familiar, por un lado, y la catequesis, la pastoral juvenil, la pastoral social etc., por otro lado!  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El primer día del Congreso (sábado 11) tuvo lugar la parte académica en el Colegio y Liceo San Francisco de Sales (Maturana), con una concurrencia de unas 1.300 personas. Las doce ponencias, divididas en cuatro módulos, tuvieron un muy buen nivel y dejaron muchos elementos de reflexión a los participantes, planteando temas que seguramente dejarán huellas en la pastoral familiar nacional. Los cuatro testimonios llegaron al corazón de todos los presentes, manifestando biográficamente la acción santificadora del Espíritu de Dios en las familias cristianas. Los 24 talleres permitieron a los participantes del Congreso profundizar en los temas planteados por los expositores, en una forma dialogal y participativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo día del Congreso (domingo 12) tuvo lugar la Fiesta de la Familia en el Palacio Peñarol, con una concurrencia de unas 3.000 personas. Todo contribuyó a hacer de este día una verdadera fiesta: los espectáculos musicales (con diversos coros y conjuntos musicales), los testimonios y la notable actuación especial de Luis Landriscina y el P. Mamerto Menapace, quienes aportaron su cuota de humor abierto al Misterio (Landriscina) y de reflexión cristiana a partir del aspecto humorístico (Menapace). La Eucaristía, Celebración de la Familia, fue el broche de oro de este inolvidable Congreso, por el cual damos gracias a Dios y a todos los que aportaron su trabajo, durante los años 2002 y 2003, para preparar su digna celebración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se hizo después del Primer Congreso Nacional de la Familia (realizado en 1994 en la Universidad Católica del Uruguay), también en esta ocasión se ha publicado un libro con las alocuciones, las ponencias y los testimonios presentados en el Congreso. En esta oportunidad se han recogido las intervenciones completas de los oradores, gracias a la oportuna grabación de las mismas. Esperamos que este libro sirva de ayuda para que las familias cristianas y los agentes de la pastoral familiar reanuden la reflexión sobre los importantes temas planteados en el Congreso, profundizándolos, sacando conclusiones y llevándolas a la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta época de cambios acelerados, que configura un verdadero cambio de época, asistimos desde hace algunas décadas a una grave crisis de la familia fundada en el matrimonio. El divorcio, la unión libre y otros males semejantes se están volviendo cada vez más frecuentes. Sin embargo los cristianos no debemos caer en el error de comportarnos como “profetas de calamidades” (según decía el Beato Papa Juan XXIII), regodeándonos en pronosticar un futuro intra-mundano cada vez más sombrío. Es necesario e importante denunciar las injusticias, pero más todavía lo es anunciar el Evangelio y confiar en el triunfo definitivo del bien sobre el mal. Nuestro Señor Jesucristo nos dice a nosotros hoy: “No teman. Yo he vencido al mundo”. “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. “El que permanece en Mí y Yo en él, dará mucho fruto”. “Los cielos y la tierra pasarán, pero mi palabra no pasará”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos culturas o civilizaciones se enfrentan hoy en día en todo el mundo y su pugna es especialmente intensa en nuestra civilización occidental: siguiendo al Magisterio pontificio reciente, podemos denominarlas la cultura de la muerte y la civilización del amor. Trabajar a favor de la extensión de la civilización del amor es parte esencial de la misión de la familia cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale la pena mencionar que, a pesar de las invitaciones cursadas y de haber sido un evento cuantitativa y cualitativamente muy importante de la confesión religiosa mayoritaria del Uruguay, la que se identifica con las raíces de la Patria, nuestro Congreso no contó con la presencia de autoridades nacionales ni departamentales y tuvo una escasa cobertura en los medios de comunicación social. No pretendo analizar aquí las causas de hechos como éste, pero sí deseo subrayar que, a fin de cumplir más plenamente su misión de defensa y promoción de la vida y la familia, la Iglesia Católica deberá incrementar su presencia en el espacio público. Para ello los católicos tendremos que superar el influjo de una ideología laicista que intenta excluir a la religión de ese espacio y deberemos actuar siempre de acuerdo con la conocida máxima de San Agustín: “Unidad en lo necesario, libertad en lo opinable, caridad en todo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  Segundo Congreso Nacional de la Familia ha marcado un hito en el camino de la Iglesia peregrina en el Uruguay. En el contexto de una sociedad secularizada que sufre una enconada embestida contra los derechos y deberes de las familias, los católicos uruguayos hemos reafirmado nuestra visión de la familia como santuario de la vida, como escuela del más rico humanismo y como un bien para la sociedad, una célula básica para la construcción de una sociedad más justa y fraterna; y, sobre todo, hemos profesado nuestra fe en el Evangelio de Jesucristo acerca de la vida y la familia, comprometiéndonos a hacer de nuestras familias cristianas, con el auxilio de la Gracia, pequeñas “iglesias domésticas”, en las que los padres ejerzan con amor y responsabilidad su misión de ser “pastores” de sus hijos, guiándolos en el camino hacia el Padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte de la existencia terrena de la Palabra de Dios hecha carne, Jesucristo, transcurrió en la apacible intimidad de la Sagrada Familia de Nazareth. De los largos años que van entre el episodio del niño Jesús perdido y hallado en el Templo de Jerusalén y el comienzo de su vida pública, los Evangelios nos dicen solamente lo siguiente:&lt;br /&gt;“Bajó con ellos y vino a Nazareth, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.” (Lucas 2,51-52).&lt;br /&gt;Quiera Dios que, contemplando a Jesús, María y José y siguiendo sus huellas, nuestras familias se conviertan cada día más, mediante el encuentro con Jesús, el Señor resucitado, en germen de vida, semilla del Reino y signo de esperanza para nuestro querido país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mons. Nicolás Cotugno&lt;br /&gt;Arzobispo de Montevideo&lt;br /&gt;Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Familiar&lt;br /&gt;(período 1997-2003).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-111097098124442351?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/111097098124442351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=111097098124442351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111097098124442351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111097098124442351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/03/prlogo-del-libro-ii-congreso-nacional.html' title='Prólogo del Libro “II Congreso Nacional de la Familia” (Mons. Nicolás Cotugno)'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-111097079211140879</id><published>2005-03-16T08:58:00.000-02:00</published><updated>2005-03-16T08:59:52.116-02:00</updated><title type='text'>Mensaje Final del II Congreso Nacional de la Familia</title><content type='html'>1. Una buena noticia sobre la familia.&lt;br /&gt;Las familias católicas del Uruguay, congregadas junto a nuestros Pastores, nos dirigimos a todos nuestros conciudadanos a fin de:&lt;br /&gt;· anunciarles la buena noticia sobre la familia revelada por Jesucristo, el Señor Resucitado;&lt;br /&gt;· invitarlos a colaborar en la defensa y la promoción de la familia, "base de nuestra sociedad" (Artículo 40 de la Constitución de la República), a fin de que la familia sea el corazón de una cultura del amor;&lt;br /&gt;· transmitirles algunas conclusiones extraídas de las múltiples reflexiones y experiencias compartidas durante el Congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Los derechos y deberes de las familias.&lt;br /&gt;"Por el hecho de haber dado la vida a sus hijos, los padres tienen el derecho originario, primario e inalienable de educarlos; por esta razón ellos deben ser reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos." (1)&lt;br /&gt;La libertad de elegir la clase de educación que queremos para nuestros hijos es un derecho humano fundamental. La organización del sistema educativo uruguayo no respeta este derecho básico, contrariando lo garantizado por el Artículo 68 de la Constitución y discriminando injustamente a quienes no están de acuerdo con el tipo de educación brindado en los establecimientos de enseñanza del Estado. Nos comprometemos a trabajar para cambiar esta situación inconstitucional y antidemocrática, a fin de que el Estado asuma plenamente su deber de ayudar a los padres a ejercer su derecho de educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;"Las familias tienen el derecho de poder contar con una adecuada política familiar por parte de las autoridades públicas en el terreno jurídico, económico, social y fiscal, sin discriminación alguna" (2).&lt;br /&gt;La crisis de la familia no es sólo una consecuencia sino también una causa de la pobreza. El fortalecimiento de la familia debe ser un objetivo central de verdaderas políticas de Estado, en esencia independientes de los vaivenes electorales. La familia debe ser asumida como sujeto y objeto político y no como la destinataria de una mera sumatoria de políticas que no la consideran en su unidad. Se debe prestar particular atención a las políticas de empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La vida humana debe ser respetada y protegida absolutamente desde el momento de la concepción." (3)&lt;br /&gt;El Uruguay vive un momento crítico de su historia en lo que respecta al primero de los derechos humanos, el derecho a la vida. Exhortamos a todos los uruguayos a unir sus fuerzas para:&lt;br /&gt;· Rechazar la legalización del aborto voluntario.&lt;br /&gt;· Brindar alternativas válidas a las madres que esperan hijos no deseados.&lt;br /&gt;· Modificar la normativa vigente en materia de adopciones, a fin de facilitarlas.&lt;br /&gt;· Prohibir la clonación humana y toda forma de reproducción humana asistida que no respete la dignidad esencial del ser humano.&lt;br /&gt;Nos comprometemos a ser, en estos asuntos fundamentales, la voz y el voto de aquellos que no tienen ni voz no voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La familia es un capital social.&lt;br /&gt;La familia es la expresión fundamental de la naturaleza social del ser humano. Es una comunidad de personas basada en la alianza conyugal, por la cual un hombre y una mujer se entregan y aceptan mutuamente, estableciendo entre sí una comunión íntima de vida y de amor ordenada al bien de ambos y a la procreación y la educación de los hijos. El matrimonio es una institución natural dotada por el Creador de una muy alta dignidad, que debe ser amparada por la ley civil. No corresponde equiparar el matrimonio con ninguna forma de "unión de hecho".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo económico de un país depende crucialmente de su "capital humano". La familia tiene un rol fundamental en la formación de este capital, por lo que una estructura familiar débil atenta gravemente contra la economía de una sociedad. La familia educa en virtudes fundamentales para la economía tales como honestidad, responsabilidad, laboriosidad, austeridad y solidaridad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nuestra civilización, afectada por ideologías materialistas, secularistas, racionalistas, relativistas y utilitaristas, vive una época de crisis moral y espiritual. A menudo los medios de comunicación social transmiten estas ideologías negativas hacia las familias. En este contexto no es fácil para las familias cumplir su misión de ser transmisoras de los valores humanos y cristianos. Las comunidades cristianas (parroquias, colegios, movimientos etc.) deben apoyar a las familias en esta difícil tarea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. La familia es el primer camino de la Iglesia.&lt;br /&gt;La familia es una prioridad pastoral para toda la Iglesia. Dado que la familia forma parte del ser del hombre, toda acción pastoral de la Iglesia incide también sobre la familia. Las distintas ramas de la pastoral de conjunto deben ser coordinadas con la pastoral familiar. Por ejemplo, es imprescindible un trabajo conjunto entre la pastoral juvenil y la pastoral familiar en el área del noviazgo. La pastoral familiar debe llegar a todos los integrantes de la familia y tener en cuenta las situaciones de todas las familias (por ejemplo, los problemas propios de las familias rurales, el drama de la emigración que sufren tantas familias uruguayas, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis de fe que afecta a muchas familias dificulta los procesos de iniciación cristiana realizados en parroquias o colegios. La catequesis familiar es una nueva metodología catequética que apunta a apoyar a la familia cristiana para que pueda cumplir eficazmente su misión de educar en la fe. Alentamos a los catequistas del Uruguay a conocer, experimentar y evaluar esta metodología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia comparte las alegrías y tristezas de las familias de nuestro país y quiere estar a su lado, ayudarlas a resolver sus problemas en distintos órdenes de la vida y transmitirles el misterio de la fe en el Dios revelado por Cristo. A la miríada de obras sociales eclesiásticas o civiles de inspiración católica de nuestro país se podrían sumar con fruto centros especializados en los problemas de la familia (consultorios familiares, centros de escucha y acogida, pastoral de acompañamiento, etc.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. La familia cristiana, iglesia doméstica.&lt;br /&gt;La familia cristiana está fundada sobre el sacramento del matrimonio, que hace a los esposos partícipes del misterio de la alianza de amor entre Cristo y la Iglesia. Como Cristo amó a la Iglesia hasta el extremo y entregó su vida por ella, así los esposos deben amarse y entregarse recíprocamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una vocación cristiana a la santidad en la vida matrimonial. Es preciso reconocer su altísima dignidad e impulsar a los novios y esposos a cumplir siempre la voluntad de Dios, viviendo lo ordinario de manera extraordinaria. Los padres, fortalecidos por la gracia del sacramento del matrimonio, son los pastores de la familia, iglesia doméstica. Han de ayudar a sus hijos a crecer en santidad y a descubrir y vivir su propia vocación particular, siguiendo a Cristo como María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia cristiana participa de la misión de todo el Pueblo de Dios. Debe anunciar el Evangelio de Jesucristo con palabras y obras, sobre todo con el testimonio de una vida familiar ejemplar, yendo al encuentro de los otros y acogiéndolos con calidez, especialmente a las familias en situaciones difíciles o irregulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al concluir este mensaje nos dirigimos especialmente a todos los matrimonios del Uruguay, llamando a cada esposo y esposa a renovar la entrega sincera de sí mismo, a construir entre ambos un amor fiel, fecundo, paciente, solidario y misericordioso y a vivir la paternidad responsable con generosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, ama de casa y sede de la Sabiduría, rogamos a nuestro Padre Dios que bendiga a todas las familias del Uruguay y las colme de su gracia, por medio de su Hijo Jesucristo, nuestro único Salvador, en el Espíritu Santo. Amén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montevideo, 12 de octubre de 2003.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTAS:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1) Pontificio Consejo para la Familia, Carta de los Derechos de la Familia, Art. 5.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Idem, Art. 9.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Idem, Art. 4.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-111097079211140879?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/111097079211140879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=111097079211140879' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111097079211140879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/111097079211140879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/03/mensaje-final-del-ii-congreso-nacional.html' title='Mensaje Final del II Congreso Nacional de la Familia'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-110881004936258590</id><published>2005-02-19T08:44:00.000-02:00</published><updated>2005-02-19T08:47:29.370-02:00</updated><title type='text'>Identidad y protagonismo del laicado (Dr. Carlos ALVAREZ COZZI)</title><content type='html'>TEMA 8 DEL SINODO ARQUIDIOCESANO 2005 DE LA ARQUIDIOCESIS DE MONTEVIDEO&lt;br /&gt;“Identidad y protagonismo del laicado” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dr. Carlos ALVAREZ COZZI &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados hermanos sinodales: &lt;br /&gt;Desde el convencimiento personal y comunitario acerca de la clara voluntad del Señor Jesús y de su Iglesia de potenciar la identidad y el protagonismo del laicado en la misión evangelizadora, mandatada a la misma en el momento de la Ascensión de Jesús a los Cielos, es que me dirijo a los distinguidos miembros sinodales de la Arquidiócesis de Montevideo con este aporte elaborado desde lo intelectual pero fundamentalmente basado en lo cordial, en el amor a Cristo y a su Iglesia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;I) EL MODELO DE LAICO. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1) Creemos que la Jerarquía de la Iglesia, como vicaria de Cristo Cabeza, a fin de cuidar de su Cuerpo Místico, que formamos todos, debe de potenciar la formación para la identidad y el protagonismo del laicado. Como la esencia de la iglesia lo determina y el Concilio Vaticano, en especial la “Lumen Gentium” lo plasma, además del sinnúmero de documentos del Magisterio universal como se refiere en el artículo que se adjunta al presente aporte, sobre “Los Laicos en la Iglesia” publicado en es.catholic.net, la fuerza evangelizadora que tenemos los laicos está todavía en ciernes, es un potencial latente a desarrollar. A nadie escapa que los laicos podemos llegar a ámbitos donde los clérigos no tienen naturalmente acceso. Es propio de nosotros los laicos, el mundo del trabajo, de la familia, de la cultura, de la sociedad, del derecho, de la economía, de las artes, etc., etc. En tanto la gran mayoría de los fieles de la Iglesia somos laicos, estamos en el mundo, es esencial potenciar por parte de la Iglesia institución la formación, la misión y el protagonismo del laicado, a fin de cumplir a cabalidad la orden que el Señor nos dejó para evangelizar el mundo hasta los cofines de la tierra, para los cual nos entregó el sacerdocio común de los fieles. Naturalmente que los laicos debemos de ser protagonistas de nuestra misión en una correcta y deseada colaboración con los pastores de la Iglesia (el Papa, los obispos unidos a él y el clero), cada uno sin invadir el papel de los otros y todos colaborando mutuamente para edificar como miembros al Cuerpo Místico de Cristo como nos ruega San Pablo en sus Epístolas. Por tanto creemos que ese debe ser el modelo de laico a desarrollar por parte de la Iglesia. Un laico con los pies en la tierra, que sea formado en el cumplimiento de sus deberes para con el Señor pero también en forma concomitante con lo secular, como padre, esposo, trabajador, hombre cívico y político. Porque las dos realidades deben crecer juntas. Así como no es posible una piedad desencarnada, atemporal, tampoco es bueno que el fiel laico descuide su crecimiento espiritual y doctrinal que justamente va a ser el motor de su actuación familiar, cívica y social llevando a esos ámbitos su compromiso eclesial. Todos esos aspectos deben crecer juntos, nivelados, para así evitar esos casos lamentablemente tan numerosos en nuestra Iglesia, de falta de coherencia entre la fe que se confiesa y la vida que se vive, lo que resulta un escándalo y semilla de increencia para el mundo, regada por nuestra propia desidia y a veces la tolerancia de los hermanos que olvidan practicar la corrección fraterna como nos pide el Señor en los Evangelios.&lt;br /&gt;2) Debemos pues crecer los laicos, que estamos enviados como misioneros al mundo, a lo secular, en una verdadera santidad política como hace poco nos pedía Juan Pablo II en un documento. Debemos terminar de una buena vez ocupando el lugar que nos corresponde a fin que otros no ocupen el mismo para desarrollar otros valores, verdaderos antivalores opuestos a los del Evangelio de Jesucristo. Ese compromiso con lo cívico, con lo secular, con lo político, debe infundirnos valor para actuar en los partidos políticos, en las organizaciones no gubernamentales, en los gremios, en la enseñanza, etc., defendiendo e impulsando los valores humanos que nos recuerda en forma permanente la doctrina social cristiana. Justamente por eso, es fundamental que los laicos sean formados en la misma, como fundamento de su actuar secular. La iglesia jerárquica, los pastores, deben estar solícitos junto a los laicos ya formados en ella, en la propagación de sus contenidos con la organización de Cursos y Charlas de difusión, potenciando para ello las estructuras existentes o mejor, como habremos de proponer en el capítulo de propuestas al Sínodo al final de este aporte, la creación de un Instituto de DSI, dependiente de la Arquidiócesis y con un selecto cuerpo docente formado por clérigos y laicos versados para cumplir este esencial servicio eclesial.&lt;br /&gt;3) Como laicos que militamos en política notamos la necesidad de formación de los cristianos en esta doctrina social. Existe una gran ignorancia de ella en aquellos que son o se dicen cristianos y la natural consecuencia de ello es que luego en su actuar el mismo está enturbiado por esa falta de formación en temas cruciales para al bien común. Mientras nuestros políticos no se iluminen con el hecho indudable que la política debe estar destinada al bien común y no al bien individual o grupal en la sociedad, nuestras sociedades van a seguir padeciendo más que resultando beneficiadas con el actuar político. Por eso lamentablemente tal actividad no goza del respeto que debiera tener por lo poco confiable muchas veces de sus agentes, lo que lleva a un alejamiento de los jóvenes en particular de la vida política, incluso naturalmente de los cristianos. Por ello, hay mucho por hacer en este campo eclesial y que hace al modelo de laico que debemos de impulsar en nuestra Arquidiócesis, en la que vive nada menos que la mitad de la población del país. El Señor nos habrá de pedir cuentas como Iglesia de Montevideo en cuanto a que hicimos para la formación de nuestros hermanos laicos también en este campo y debemos estar a la altura de lo que Cristo espera de nosotros en el aquí y ahora.                                                                                              4) Analizando nuestra historia del laicado uruguayo recordamos los nombres y más que ellos los luminosos testimonios de vida de quienes nos precedieron en este esfuerzo como Zorrilla de San Martín, Elías Regules, Salvador García Pintos, Tomás G. Brena, Juan Pablo Terra, Guzmán Carriquiry y tantos otros, que sin duda nos acompañan en esta tarea y deben reforzar nuestro compromiso para estar a la altura de esos pioneros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;II) LA FORMACIÓN DEL LAICO. &lt;br /&gt;1) Como lo expusimos ya en el numeral anterior, el corazón del tema está justamente en propender a facilitar a los laicos los medios de formación para que sea verdaderamente un cristiano responsable, de pantalón largo como nos gusta decir. La Iglesia, todos nosotros, pero en particular los Pastores, tienen la grave obligación de atender a la formación del pueblo de Dios además de en lo espiritual también en lo atinente a la formación de los mismos en su doctrina social. Porque de otro modo es imposible esperar del laicado mayor incidencia en un mundo hostil al pensamiento y mensaje cristiano. La documentos de la Iglesia, en particular los conciliares, los pontificios y los del episcopado latinoamericano de los últimos años así como los locales, nos insisten en que es obligación de los laicos no desentendernos de la ciudad temporal, antes bien, es nuestra obligación actuar en ella basados en la doctrina evangélica, para lo cual es imprescindible por una elemental razón de medio a fin, ser formados en la rica doctrina social cristiana elaborada a través de los siglos por la Iglesia y recogida en el reciente Compendio de DSI publicado por la Santa Sede. De ahí la propuesta final de este aporte ya adelantada en el numeral anterior.                                                                         2) Vemos lamentablemente en nuestra América católica el triste espectáculo de muchos gobernantes que diciéndose “cristianos” sojuzgan a sus pueblos, los encadenan con estructuras injustas de pecado, los matan literalmente de hambre, no propenden al bien común sino al bien personal y de élites, actúan como cipayos de intereses imperialistas, sean éstos tanto los del “capitalismo salvaje” como los del marxismo, ambas concepciones del mundo y de la vida que coliden con la cosmovisión cristiana y personalista del hombre. No queremos ver más eso, no queremos que eso suceda en nuestro querido Uruguay, para lo cual el aporte de cristianos maduros y formados actuando en la vida social y política es imprescindible para lograrlo y a ello debe tender nuestro esfuerzo eclesial de formación.                                                                                                          3) No hay otra opción, cuanto menos demoremos en entenderlo más rápido actuaremos. Y creemos que un cristiano laico mejor formado va a ser necesariamente a la vez un mejor discípulo de Cristo y un mejor ciudadano que cuando vote lo va a hacer teniendo en cuenta en conciencia quién o quienes defienden los valores dignos de protección y propenden al bien común y quienes no. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;III) LOS CATÓLICOS ALEJADOS DE LA IGLESIA. &lt;br /&gt;Es una realidad en nuestro Montevideo y Uruguay laicista, legado del batllismo que tomó lo peor del positivismo anticlerical y masónico del S. XIX. Esa mentalidad permanece como un lastre y con él debemos de convivir. Y justamente porque ese fenómeno existe muy marcadamente en nuestro Montevideo en especial y en nuestro Uruguay en general, la identidad y el protagonismo del laicado resultan fundamentales. Los laicos llegamos más que los sacerdotes a la mayoría de los ámbitos sociales en esta realidad laicista. Y además tenemos la ventaja adicional que en nuestra sociedad paradójicamente la Iglesia es la institución que más confiable resulta a nuestra población, antes que los partidos políticos, el parlamento, el gobierno y la mismísima justicia. Por eso, todo conjuga armónicamente en nuestro caso para potenciar la identidad y el protagonismo del laicado, como plan y meta a trabajar en la Arquidiócesis de Montevideo. Es justamente con el testimonio de los católicos laicos que podremos contribuír al acercamiento a la Iglesia de nuestros hermanos alejados. Ya se sabe que un ejemplo de vida vale más que mil palabras como nos recordaba Juan Pablo II. Como vemos todo se relaciona: modelo de laico-formación del laico-testimonio ante la ciudad y el mundo-acercamiento de los alejados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV) EL DIALOGO CON LOS NO CATÓLICOS. &lt;br /&gt;Lo expuesto en el numeral anterior sirve también para este punto del diálogo con los no católicos. Hemos tenido la experiencia de trabajar en una organización cristiana que en su mayoría es integrada por cristianos no católicos y pudimos experimentar el claro reconocimiento de respeto de los hermanos evangélicos para con la doctrina social de la iglesia de la que ellos carecen. Y ello puede extenderse a otros credos incluso no cristianos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V) PROPUESTA: &lt;br /&gt;Por todo lo expuesto proponemos al Sínodo que recomiende al Arzobispo de Montevideo potenciar la identidad y el protagonismo del laicado a través entre otros medios de la creación de una Vicaría o Instituto de Doctrina Social Cristiana así como la previsión de esta materia como de estudio obligatorio en los institutos pastorales de formación de clérigos, religiosos y en particular laicos, así como en la Universidad Católica del Uruguay Dámaso Antonio Larrañaga en todas las carreras que ella imparte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Montevideo, 9 de febrero de 2005&lt;br /&gt;Miércoles de Ceniza&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-110881004936258590?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/110881004936258590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=110881004936258590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110881004936258590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110881004936258590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/02/identidad-y-protagonismo-del-laicado_19.html' title='Identidad y protagonismo del laicado (Dr. Carlos ALVAREZ COZZI)'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-110880969026478341</id><published>2005-02-19T08:40:00.000-02:00</published><updated>2005-02-19T08:41:30.273-02:00</updated><title type='text'>La acción política de los católicos</title><content type='html'>1. La dimensión política de la fe cristiana&lt;br /&gt;La Iglesia Católica reconoce la justa autonomía de la realidad terrena, de la cultura humana y de la comunidad política (cf. Concilio Vaticano II, constitución pastoral Gaudium et Spes, nn. 36, 59, 76). Este principio contradice tanto al integrismo, que niega la autonomía de la realidad creada, como al secularismo, que la exagera considerándola como independencia respecto de Dios. Mientras que el integrismo une indisolublemente a la fe cosas que le pertenecen sólo accidentalmente, el secularismo separa de la fe cosas que le pertenecen sustancialmente. El Concilio rechaza ambos errores, afirmando que las cosas creadas y la sociedad gozan de leyes y valores propios que el hombre debe descubrir y emplear y que la realidad creada  depende de Dios y debe ser usada con referencia a Él (cf. ídem, n. 36).&lt;br /&gt;De acuerdo con su afirmación de la legítima autonomía de la comunidad política, la Iglesia reconoce no tener las soluciones a todos los problemas políticos que enfrentan las sociedades humanas. Por ejemplo, no es tarea de la Iglesia enseñar a los uruguayos si debemos o no debemos privatizar ANCAP; y es muy dudoso que sea tarea suya determinar si y hasta qué punto específico es conveniente o no para los latinoamericanos adoptar los diez lineamientos generales de política económica agrupados por John Williamson bajo el nombre de “Consenso de Washington” (cf. Documento de Trabajo del Sínodo (DTS), Desafíos a nuestro compromiso eclesial, pp. 9-10). En este terreno tienen la palabra los partidos y las ideologías políticas. Por eso está prohibido a los clérigos ejercer cargos del gobierno civil y participar activamente en partidos políticos (cf. Código de Derecho Canónico, nn. 285,3; 287,2). La Iglesia tiene una sola cosa que ofrecer a los hombres: nada más ni nada menos que la Palabra de Dios hecha carne, Jesucristo, el Salvador del mundo, quien nos ha revelado la verdad acerca de Dios y la verdad acerca del hombre. Por otra parte, sin embargo, esta verdad revelada acerca del hombre se refiere tanto a la dimensión individual como a la dimensión social del ser humano. La fe cristiana tiene consecuencias ineludibles en el terreno de la moral social. Por ende la Iglesia tiene valiosísimos principios orientadores para ofrecer en el área de los asuntos culturales, políticos y económicos, a tal punto que se puede afirmar que “no existe verdadera solución para la “cuestión social” fuera del evangelio” (Juan Pablo II, encíclica Centesimus Annus, n. 5; cf. n. 43).&lt;br /&gt;“El carácter secular es propio y peculiar de los laicos... A los laicos corresponde, por propia vocación, tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios.” (Concilio Vaticano II, constitución dogmática Lumen Gentium, n. 31). No debemos confundir la secularidad del laico con el secularismo. Éste propone una visión dualista que disocia absolutamente los ámbitos público y privado de la vida del hombre, relegando a la religión únicamente a la esfera privada. Esta visión procede de un racionalismo que considera a la fe como un sentimiento irracional que desune a los hombres y que no tiene derecho de ciudadanía en el ámbito público, por ser éste el ámbito reservado a la mera racionalidad. No tenemos que dejar de ser cristianos al salir de nuestras casas o templos y entrar a las escuelas, los lugares de trabajo, el Parlamento, etc. Debemos actuar como cristianos siempre y en todo lugar, también en el ámbito político.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. Los dos problemas políticos principales&lt;br /&gt;El problema político principal del siglo XX podría sintetizarse aproximadamente en la siguiente pregunta: ¿Cuál debe ser el rol del Estado en la vida de la sociedad? Las distintas respuestas a esta cuestión suelen ser representadas gráficamente sobre un eje horizontal: &lt;br /&gt;· En la extrema izquierda se ubica el socialismo colectivista, en el cual el Estado asume un rol totalitario.&lt;br /&gt;· En la extrema derecha se ubica el liberalismo individualista, en el cual el Estado asume un rol mínimo.&lt;br /&gt;· Entre ambos extremos se ubica toda una gama de posiciones más moderadas.&lt;br /&gt;Desde la perspectiva de la fe cristiana existe un pluralismo político legítimo. Las propuestas políticas legítimas para un cristiano deben ser compatibles con los siguientes dos principios básicos de la doctrina social de la Iglesia:&lt;br /&gt;· El principio de solidaridad, según el cual el Estado debe promover la justicia social, tutelando especialmente los derechos de los débiles y pobres (cf. Juan Pablo II, encíclica Centesimus Annus, nn. 10, 15).&lt;br /&gt;· El principio de subsidiariedad, según el cual el Estado no debe sofocar los derechos del individuo, la familia y la sociedad, sino que debe promoverlos (cf. ídem, nn. 11, 15).&lt;br /&gt;Si uno se mueve desde el centro hacia la derecha sobre el eje referido, llega un momento en que deja de respetar el principio de solidaridad. En cambio, si uno se mueve desde el centro hacia la izquierda, llega un momento en que deja de respetar el principio de subsidiariedad. Entre ambos puntos está la zona del pluralismo político legítimo.&lt;br /&gt;Los conflictos políticos cotidianos se dan habitualmente entre las distintas posiciones existentes sobre este “eje horizontal”. Sin embargo, de vez en cuando determinados asuntos ponen de manifiesto otro problema político fundamental, que tal vez podría formularse así: ¿Cuál debe ser la actitud del Estado con respecto a la ley moral natural? Las distintas respuestas a esta segunda cuestión podrían ser representadas gráficamente sobre un eje vertical:&lt;br /&gt;· En la parte superior ubicamos la respuesta que postula una actitud positiva del Estado hacia la ley moral natural. Aquí se inscribe la doctrina cristiana, ya que según ésta el Estado existe para buscar el bien común y esto sólo puede lograrse respetando el orden moral establecido por Dios en la naturaleza humana (cf. Concilio Vaticano II, constitución pastoral Gaudium et Spes, n. 74).&lt;br /&gt;· En la parte central ubicamos la respuesta del liberalismo político, que postula una actitud neutral del Estado hacia la cuestión del bien y el mal.&lt;br /&gt;· En la parte inferior ubicamos las respuestas radicales que postulan una actitud negativa del Estado hacia la ley moral.&lt;br /&gt;Creemos que, por diversas razones, entre las cuales ocupa un lugar de primer orden el fracaso del sistema comunista, el “eje vertical” asumirá un papel cada vez más importante en la vida política de las sociedades del siglo XXI, llegando quizás a superar la notoriedad del “eje horizontal” (cf. Juan Pablo II, encíclica Centesimus Annus, n. 42). En el siguiente apartado procuraremos mostrar que esto ya está ocurriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El choque de dos civilizaciones&lt;br /&gt;Samuel Huntington ha alcanzado fama mundial mediante la siguiente tesis: la política internacional del siglo XXI estará dominada por el “choque de civilizaciones”, y especialmente por el choque entre las civilizaciones occidental e islámica. Por nuestra parte creemos que hay muchas y buenas razones para sostener que la principal amenaza a la paz mundial no será el choque entre el Occidente y el Islam, sino el choque de Occidente consigo mismo, su rebelión contra sus propias raíces.&lt;br /&gt;En la parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13,24-30.36-43) Jesucristo nos enseña que el Reino de Dios y el reino del diablo coexistirán y se enfrentarán entre sí hasta el fin del mundo, cuando Dios manifestará su juicio definitivo sobre cada ser humano, retribuyendo a cada uno en función de sus obras. Notemos que la pugna entre ambos reinos se produce no sólo en el nivel individual, sino también en el nivel social, tendiendo a constituir por una parte una civilización o cultura del amor y por otra parte una “anticivilización” o “cultura de la muerte” (cf. Juan Pablo II, Gratissimam sane, Carta a las familias, 2/02/1994, n. 13). &lt;br /&gt;Si bien es cierto que esta pugna se ha dado siempre en toda sociedad humana desde el origen de la historia del pecado, cabe afirmar que ella ha adquirido una especial intensidad en nuestros días y en particular en nuestra civilización occidental. Ésta aparece hoy como una civilización dividida en dos: la civilización cristiana y la civilización secularista. Tanto en nuestra América como en la vieja Europa se enfrentan hoy claramente dos concepciones principales del hombre y del mundo, profundamente antagónicas entre sí.   &lt;br /&gt;Dado que la familia es la célula básica y fundamental de la sociedad humana, no es extraño que ella esté en el centro de la lucha entre las dos civilizaciones mencionadas. Los episodios de esta lucha se manifiestan con frecuencia cada vez mayor en muchos países: intentos (exitosos o no, según los casos) de legalización del aborto, la fecundación in vitro y la experimentación con embriones humanos, de reconocimiento legal de las uniones libres heterosexuales y homosexuales; embates consistentes contra la libertad de educación y la libertad de expresión acerca de temas morales etc.  En la raíz del actual avance de la “cultura de la muerte” en el Occidente cristiano probablemente esté la introducción y la difusión del divorcio. En efecto, la legislación divorcista supone en el fondo que el ser humano es incapaz de amar de verdad, comprometiéndose realmente con otra persona para toda la vida, o bien asume que un amor así es una esclavitud destructiva.&lt;br /&gt;Nuestra sociedad puede ser descripta como “sociedad del divorcio”, pues ha separado realidades que deben permanecer unidas o en fecunda relación. En efecto, ella se caracteriza no sólo por el divorcio entre marido y mujer, sino también por:&lt;br /&gt;· El divorcio entre la fe y la razón (cf. Juan Pablo II, encíclica Fides et Ratio, nn. 45-48).&lt;br /&gt;· El divorcio (y no la sana separación) entre la Iglesia y el Estado.&lt;br /&gt;· El divorcio entre la moral, por un lado, y la ley civil, la economía, la ciencia y la tecnología, por otro lado.&lt;br /&gt;· El divorcio entre la relación sexual y la procreación, mediante la anticoncepción y la fecundación artificial.&lt;br /&gt;· El divorcio entre la naturaleza y la cultura en la “ideología de género”, de creciente importancia en todo el mundo.&lt;br /&gt;Estos “divorcios” particulares tienen su primer principio en el “divorcio” fundamental entre el hombre y Dios, propio del ateísmo práctico, cuya primera consecuencia es el “divorcio” entre el hombre y su prójimo, propio del individualismo.  &lt;br /&gt;Ante esta penosa y peligrosa situación los cristianos debemos retomar cada día con nuevo ardor la gran tarea de la evangelización de la cultura, renovando la cultura cristiana y sembrando la buena semilla de la verdad cristiana en las familias, las empresas, los centros educativos, los medios de comunicación social, los partidos políticos, etc. Nuestra tarea política consiste en reconstruir en el seno de la sociedad los vínculos deshechos por la “cultura del divorcio”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Tres modelos de organización del voto católico&lt;br /&gt;Como nos recordó recientemente la Conferencia Episcopal Uruguaya, la acción política de los católicos debe ser regida por los tres principios básicos mencionados en esta célebre máxima de San Agustín: “Unidad en lo necesario, libertad en lo opinable, caridad en todo” (cf. Conferencia Episcopal Uruguaya, Católicos. Sociedad. Política. Documento pastoral y de trabajo de los Obispos para las Comunidades en el Año Electoral 2004, pp. 65-66).&lt;br /&gt;· La unidad en lo necesario exige que nuestra lealtad primera y fundamental esté referida a Jesucristo y a la doctrina católica, tal como ésta es enseñada por el Magisterio de la Iglesia. &lt;br /&gt;· La libertad en lo opinable supone que cada católico tiene plena libertad de opinión y de acción en todos los asuntos sobre los cuales la doctrina de la Iglesia no se pronuncia. Pero debe evitar presentar su opinión como la única cristianamente legítima (cf. Código de Derecho Canónico, can. 227; 212,1; 747,2). &lt;br /&gt;· La caridad, forma de todas las virtudes, no puede dejar de informar también los actos políticos.&lt;br /&gt;A continuación describiremos brevemente, en función de estos principios, tres modelos de organización del voto del pueblo católico:&lt;br /&gt;· El primer modelo es el del partido político confesional “único”. Decimos “único” no porque implique la inexistencia de otros partidos, sino porque este partido confesional, con el apoyo explícito o implícito de la Jerarquía de la Iglesia, es considerado como el único que puede ser votado legítimamente por los ciudadanos católicos. Este modelo privilegia la unidad en detrimento de la libertad. En nuestro país hubo un intento de aproximación a este modelo a principios del siglo XX, mediante la creación de la Unión Cívica (cf. DTS, cap. 8, nn. 16-22).&lt;br /&gt;· El segundo modelo es el de la pluralidad de partidos políticos, confesionales o no. Se reconoce de buen grado que cada ciudadano católico puede votar legítimamente a cualquier partido cuya propuesta sea sustancialmente compatible con la fe cristiana. Este modelo privilegia la libertad en detrimento de la unidad. En nuestro país se impuso después del Concilio y sigue aún vigente, predominando incluso la idea de que la época de los partidos confesionales ha pasado y de que los católicos deben insertarse en los partidos no confesionales para actuar “como levadura en la masa”.&lt;br /&gt;Estos dos modelos se han enfrentado al siguiente dilema: &lt;br /&gt;· La vida política cotidiana transcurre habitualmente en el “eje horizontal” y en este eje muchas veces hay menor distancia entre un católico y un no católico, ambos de centro-izquierda o ambos de centro-derecha, que entre dos católicos, uno de centro-derecha y otro de centro-izquierda. Así el primer modelo se ve sometido a una fuerza centrífuga que tiende a dividir al partido confesional según las distintas tendencias horizontales.&lt;br /&gt;· La vida política tiene también un “eje vertical”, habitualmente oculto, pero siempre determinante. Ocurre normalmente que los partidos políticos no confesionales, organizados en función del “eje horizontal”, albergan posiciones muy heterogéneas con respecto al “eje vertical”. Cuando esto se pone de manifiesto, suele ocurrir que los ciudadanos católicos que han votado a partidos no confesionales por razones de afinidad en el “eje horizontal” perciben súbitamente que esos partidos (o algunos de sus sectores) traicionan radicalmente sus convicciones del “eje vertical”. Pero además suele ocurrir que los ciudadanos católicos entrevean que sus discrepancias en el “eje horizontal” son menos importantes que sus acuerdos en el “eje vertical”. Así el segundo modelo se ve sometido a una fuerza centrípeta que tiende a reconstituir un partido confesional.&lt;br /&gt;Los defectos de ambos modelos han contribuido a la situación de gran debilidad política que sufren los católicos en el Uruguay (y en otros países). Proponemos ahora un tercer modelo que intenta combinar los principios de unidad y libertad de una manera más adecuada a la actual situación histórica. Nos referimos a una plataforma política cristiana “transversal”. Sus miembros, manteniendo su adhesión a distintos partidos políticos compatibles con la fe cristiana y su libertad de acción en los asuntos opinables, actuarían unidos (como si fueran un partido) en todas aquellas materias sobre las cuales la doctrina católica exige una postura definida. Esta plataforma política cristiana (que podría ser denominada, por ejemplo, “Cristianos por el Uruguay”) no sería un partido político y por lo tanto no participaría en las elecciones con listas propias. Se configuraría como una corriente de pensamiento y de acción política transversal a los partidos. En el Parlamento, la plataforma que proponemos podría funcionar de un modo análogo a la bancada feminista. Las legisladoras feministas pertenecen a distintos partidos, opinan y votan de un modo divergente en multitud de asuntos, pero convergen a la hora de defender lo que ellas entienden como derechos de la mujer.&lt;br /&gt;Nuestra plataforma política cristiana, para ser una fuerza operativa, históricamente relevante, debería trascender la mera unidad teórica o doctrinal y llegar al plano de la acción. Esto requiere la forja de acuerdos mínimos para llevar los principios a la práctica, lo cual supone el cultivo de una cultura de cooperación. Ilustremos esto con un ejemplo: Todo católico debe rechazar la legalización del aborto, por lo cual debe apoyar alternativas al aborto. Pues bien, pensamos que los laicos católicos deberíamos evitar nuestra arraigada tendencia a sobrevalorar las diferencias de matices sobre aspectos secundarios y mostrarnos capaces de unirnos en torno a proyectos concretos de alternativas al aborto, aunque estos proyectos hagan opciones contingentes. &lt;br /&gt;La plataforma “Cristianos por el Uruguay” tendría un “núcleo duro” católico, pero estaría abierta a cristianos de otras denominaciones y a también a creyentes no cristianos y no creyentes de buena voluntad, que reconozcan la vigencia de la ley moral natural.&lt;br /&gt;Desde el punto de vista canónico, “Cristianos por el Uruguay” sería una asociación privada de fieles. Es decir que la Iglesia la reconocería como una asociación católica, pero que no actúa oficialmente en representación de la Iglesia, sino de un modo autónomo. &lt;br /&gt;Terminaremos nuestra presentación con algunas conclusiones prácticas:&lt;br /&gt;· La grave situación actual requiere que los fieles laicos salgamos cuanto antes de la apatía o la resignación política.&lt;br /&gt;· Lo primero que debemos procurar es que los católicos conozcan la doctrina de la Iglesia y dejen de votar a candidatos y partidos cuyas propuestas la contradicen.&lt;br /&gt;· La demanda para una fuerza política católica relevante existe; falta sólo organizarla y manifestarla.&lt;br /&gt;· Es necesario que nos fijemos objetivos realistas y que trabajemos fraternalmente unidos para alcanzarlos.&lt;br /&gt;· En el camino no faltarán dificultades ni persecuciones. Estemos dispuestos al sacrificio por el Reino de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;Montevideo, 19 de marzo de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-110880969026478341?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/110880969026478341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=110880969026478341' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110880969026478341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110880969026478341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/02/la-accin-poltica-de-los-catlicos.html' title='La acción política de los católicos'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-110872104938184552</id><published>2005-02-18T08:03:00.000-02:00</published><updated>2005-02-18T08:04:09.386-02:00</updated><title type='text'>Identidad y protagonismo del laicado</title><content type='html'>1. El “modelo de laico” de nuestra pastoral&lt;br /&gt;El protagonismo de los fieles laicos se desarrolla en la Iglesia y en el mundo (cf. Documento de Trabajo del Sínodo (DTS), Capítulo 8 - Identidad y protagonismo del laicado, nn. 56-65). Considerando las crecientes responsabilidades pastorales asumidas por muchos laicos en las últimas décadas, se  plantea, entre otros, el problema del equilibrio entre las actividades intra-eclesiales y seculares de los llamados “laicos comprometidos” (cf. ídem, n. 198).&lt;br /&gt;Nuestra reflexión sobre el modelo o ideal de laico implícito en muchas prácticas corrientes de nuestra pastoral arquidiocesana parte del siguiente texto: “El carácter secular es propio y peculiar de los laicos... A los laicos corresponde, por propia vocación, tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios.” (Concilio Vaticano II, constitución dogmática Lumen Gentium, n. 31).&lt;br /&gt;Consideremos en primer lugar el protagonismo del laico dentro de la Iglesia. Según el DTS, “se expresa desde el presbiterio que “priorizamos la dimensión laical intraeclesial y nos cuesta ver el servicio del laico al mundo y el servicio al laico para esa animación”. (DTS, cap. 8, n. 165). Ejemplificaremos esta prioridad, que tiende a contradecir la doctrina del Concilio, con la siguiente cita: “Equilibrar nuestros tiempos, no dejar de hacer todo lo que podamos para contribuir a la Evangelización y no abandonar a la familia” (ídem, n. 133). Aquí se pierde de vista que la tarea evangelizadora del laico tiene un momento fundamental en la familia y que no basta con no abandonar a ésta. “Parecería que no se percibe con claridad que el modelo de laico activo en la parroquia no es el único de auténtico desempeño de la vocación y misión laical” (ídem, n. 219). &lt;br /&gt;Constatamos pues que a menudo asumimos implícita o incluso inconscientemente un modelo desequilibrado, según el cual, dicho lisa y llanamente, los fieles laicos practicantes se dividen en dos categorías: una inferior, la de los que van a la iglesia básicamente sólo para la Misa dominical y para confesarse (los “fieles de Misa”), y otra superior, la de los que participan en pequeñas comunidades cristianas y/o se desempeñan de diversas maneras como agentes pastorales (los “laicos comprometidos”). Veamos dos ejemplos de esta concepción:&lt;br /&gt;· “Son muchas las referencias en las que se considera “fundamental la participación en pequeñas comunidades o grupos –tanto de jóvenes como de adultos-...” (ídem, n. 76).&lt;br /&gt;· “La concepción de la Parroquia como Comunidad de Comunidades constituye y significa una de las líneas centrales de la Pastoral de Conjunto en la Arquidiócesis de Montevideo y por ende de su proyecto eclesial.” (DTS, Cap. 4 – Parroquia, n. 124). Dado que esta frase está inserta en el apartado 2.9 (Pequeñas comunidades), no cabe duda acerca de cuál es el sentido primario de la expresión “comunidad de comunidades”. ¿Cuál es entonces el rol de los “fieles de Misa” en esta concepción? ¿Se trata sólo de “laicos comprometidos” en potencia?  &lt;br /&gt;Podemos captar el error de este modelo conceptual recordando algo obvio: los mandamientos de la Iglesia son cinco y ninguno de ellos exige la participación en una pequeña comunidad ni mucho menos en una función intra-eclesial. Sin duda la opción pastoral de promover estas formas de participación es justa y necesaria, pero no debemos cometer el error de fijar metas irreales, porque éstas no se podrán cumplir y conducirán necesariamente a innecesarias frustraciones. Por múltiples razones es imposible que todos los fieles laicos sean durante todo el tiempo miembros de pequeñas comunidades o agentes pastorales. Y, en buena ontología, lo que es imposible no puede ser bueno. Es obligación de la Iglesia promover las pequeñas comunidades, pero no es obligación de cada laico individual participar en una de ellas. Cada uno deberá decidir en conciencia si, en sus circunstancias concretas, esto resulta conveniente o no.  &lt;br /&gt;Por otra parte, se plantea el problema de una posible “clericalización” de los “laicos comprometidos” (cf. DTS, cap. 8, n. 108). En este caso partiremos de la siguiente cita: “Los laicos que sean considerados idóneos tienen capacidad de ser llamados por los sagrados Pastores para aquellos oficios eclesiásticos y encargos que pueden cumplir según las prescripciones del derecho.” (Código de Derecho Canónico (CDC), can. 228,1).&lt;br /&gt;Los oficios eclesiásticos y encargos pastorales asumidos por laicos suponen una vocación particular enmarcada dentro de la vocación laical (cf. DTS, cap. 8, n. 197), por lo cual en principio debe ser posible compatibilizar ambas vocaciones. Hay pues una “clericalización” lícita y una “clericalización” ilícita de los fieles laicos (por así decir). La “clericalización” ilícita se dará cuando la dedicación a las tareas eclesiásticas sea de tal magnitud que atente contra la esencia misma de la identidad del laico. ¿Dónde se encuentra la barrera que el laico no debe franquear? &lt;br /&gt;Antes de contestar esta pregunta, consideremos el protagonismo del laico en el mundo. Las siguientes citas pretenden mostrar que, también en este aspecto, el modelo conceptual predominante en muchas de nuestras prácticas pastorales está (a nuestro juicio) algo distorsionado:&lt;br /&gt;· “El lugar específico del laico es la profesión, la familia, el trabajo, el tiempo libre, el mundo de las relaciones, el barrio, el sindicato, la universidad, la vida cotidiana. Su misión está en la economía, la política, la educación, los medios de comunicación, la sociedad y el mundo... “Falta de tiempo disponible para una mayor participación en los distintos ámbitos” que “dificulta el compromiso y la participación.” (ídem, n. 97).&lt;br /&gt;· “La experiencia propia del laico “de vivir en el mundo, lo dispersa por muchos ámbitos”. Entre ellos se destacan: Experiencias cooperativas, Comisiones de Fomento, Comedores, Merenderos, Nodos de trueque, Organizaciones barriales, Sindicatos, Juntas vecinales, diferentes instituciones públicas o privadas.” (ídem, n. 112).&lt;br /&gt;Al parecer se tiende a pensar que el “laico comprometido” (el laico ideal) debería actuar como militante en su partido político, en su sindicato, en una ONG, en una organización barrial etc. etc. Si bien también es justo y necesario promover estas formas de participación, aquí nos enfrentamos de nuevo con metas o expectativas poco razonables. Dadas las condiciones de la vida moderna y la tendencia a una menor participación en ciertas áreas de la vida social, es prácticamente imposible que nuestro pobre “laico comprometido”, sobrecargado ya por sus múltiples compromisos eclesiales, familiares y laborales, multiplique sus esfuerzos para participar en todos esos ámbitos seculares. Lo que es una obligación para el laicado en su conjunto (participar cristianamente en los partidos políticos, los sindicatos, etc.) no puede ser una obligación para cada laico individual. Éste deberá decidir, en conciencia, cuáles son sus obligaciones en función de su situación concreta (tiempo libre, inclinaciones, talentos, oportunidades, etc.). Como escribió el Beato Papa Juan XXIII: “Haz el bien que puedas hacer, que es el único obligatorio”.&lt;br /&gt;Volvamos ahora a la cuestión planteada antes: ¿Cuáles son los aspectos esenciales de la identidad del laico, los cuales no deben ser descuidados a causa de sus compromisos pastorales? A nuestro juicio, para la gran mayoría de los laicos, los aspectos esenciales son dos: la familia y el trabajo. Recientemente la Iglesia de Montevideo asignó una alta prioridad a la pastoral familiar y además el Sínodo Arquidiocesano está reflexionando abundantemente sobre esta área en su Tema 3 (“Familia y sacramento del Matrimonio”). Sería adecuado que en el marco del Tema 8 nos detuviéramos más en el otro aspecto básico: el trabajo (profesional o doméstico). La evangelización del mundo de la empresa y el trabajo es quizás el área más descuidada de toda nuestra acción pastoral.&lt;br /&gt;Pues bien, nuestra tesis es que la participación de un laico individual en actividades pastorales puede hacerse a expensas de su militancia en un partido político, un sindicato, etc. pero no puede hacerse a expensas de un daño grave a los dos ámbitos nucleares de su identidad laical: la familia y el trabajo. Cuando la familia o el trabajo sufren gravemente a causa de dicha participación estamos ante un caso de “clericalización” ilícita.&lt;br /&gt;Terminaremos este capítulo con una exhortación a los fieles laicos a no caer en la tentación del activismo. No necesitamos estar en todas partes a la vez. En definitiva, para dar mucho fruto necesitamos permanecer en un solo lugar: en el Corazón de Cristo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. La formación del laico&lt;br /&gt;“Para que puedan vivir según la doctrina cristiana, proclamarla, defenderla cuando sea necesario y ejercer la parte que les corresponde en el apostolado, los laicos tienen el deber y el derecho de adquirir conocimiento de esa doctrina, de acuerdo con la capacidad y condición de cada uno.” (CDC, can. 229,1).&lt;br /&gt;“La formación es reconocida por todos como uno de los instrumentos que aumenta las posibilidades de manera más intensa en la comunidad cristiana.” (DTS, cap. 8, n. 141). Mejorar la formación de los laicos -por ejemplo en lo relativo a ciertos temas conflictivos de actualidad- es una tarea importante y urgente (cf. ídem, n. 168). Es necesario que, además de la formación propia de la iniciación cristiana, los laicos tengan oportunidades de recibir una formación continua (cf. ídem, n. 233).&lt;br /&gt;La Arquidiócesis cuenta con varios institutos y cursos dedicados a la formación teológica de los fieles laicos. Proponemos continuar y profundizar los esfuerzos realizados en esa dirección, procurando llevar esta formación en primer término a todos los catequistas y otros agentes pastorales laicos. También proponemos utilizar más y mejor los medios de comunicación social con una finalidad formativa y fortalecer la dimensión de formación doctrinal en la educación católica. Por último proponemos que todas las iniciativas de formación enfaticen la credibilidad de la fe cristiana. Creemos que se necesita una “nueva apologética”, sin excesos polémicos ni tendencias racionalistas (cf. ídem, 221).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Los católicos alejados de la Iglesia&lt;br /&gt;En primer lugar mencionaremos algunos datos tomados de un libro acerca de la religiosidad de los montevideanos publicado no hace muchos años :&lt;br /&gt;· En función de la autodefinición religiosa, los católicos somos mayoría relativa en Montevideo (48%). &lt;br /&gt;· Muchos católicos no creen en dogmas cristianos básicos como la divinidad de Jesucristo o la resurrección de los muertos.&lt;br /&gt;· Sólo el 38% de los católicos se consideran vinculados a la Iglesia Católica.&lt;br /&gt;· Aparentemente los católicos “practicantes” seríamos a lo sumo un 20% del total de católicos (cf. ídem, nn. 103-105, 199).&lt;br /&gt;· Muchos católicos se han apartado de la doctrina moral de la Iglesia, sobre todo en lo relativo al divorcio y las relaciones sexuales prematrimoniales.&lt;br /&gt;Proponemos que la Iglesia Católica en Montevideo avance en el sentido de la nueva evangelización impulsada por el Papa Juan Pablo II, por medio de un mayor énfasis en los siguientes elementos esenciales de la vida cristiana:&lt;br /&gt;· La constante proclamación de los principales misterios de la fe. &lt;br /&gt;· El encuentro personal con Jesucristo vivo, único Camino hacia Dios Padre.&lt;br /&gt;· La Iglesia, misterio de comunión entre Dios y los hombres.&lt;br /&gt;· La vocación universal a la santidad.&lt;br /&gt;· La Misa dominical como centro de la vida cristiana.&lt;br /&gt;· Los medios de crecimiento de la vida cristiana (oración, lectura de la Biblia, sacramentos etc.).&lt;br /&gt;· La evangelización de las familias. &lt;br /&gt;· La enseñanza de los aspectos morales de la vida cristiana.&lt;br /&gt;· La evangelización de la cultura.&lt;br /&gt;· La defensa y propagación de la fe.&lt;br /&gt;· La renovación de las comunidades cristianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Los no católicos&lt;br /&gt;En primer lugar mencionaremos algunos datos tomados del mismo libro al que aludimos antes:&lt;br /&gt;· Un 10% de los montevideanos son muy propensos a creer en supersticiones, cábalas y prácticas anticipatorias del futuro. Otro 30% manifiesta una propensión menor al ocultismo.&lt;br /&gt;· Los ateos son el 14% de los montevideanos en general y el 24% de los jóvenes. El ateísmo es la postura más frecuente ante el “problema religioso” después del catolicismo. Los agnósticos son el 2,6% del total y los deístas el 8,3%.&lt;br /&gt;· El 11% de los encuestados creen en la reencarnación.&lt;br /&gt;· El 4,3% del total (y el 10% de los jóvenes) participa frecuentemente en cultos afro-brasileños. El 20% de la población ha asistido por lo menos una vez a esos cultos. La Umbanda ocupa el tercer puesto en función de la cantidad de personas “vinculadas” a las organizaciones religiosas (1,5%).&lt;br /&gt;· Hay un 13% de cristianos no católicos. Si bien dentro de este grupo hay “cristianos sin Iglesia” y miembros de iglesias protestantes históricas, es probable que la mayoría pertenezca a nuevos grupos evangélicos o pentecostales. El 2,1% de los montevideanos (y el 4% de los jóvenes) participan frecuentemente en cultos pentecostales. Un 4,8% de la población ha asistido al menos una vez a esos cultos. En función de la cantidad de personas “vinculadas”, las Iglesias Evangélicas ocupan el segundo puesto con el 1,7% y los Testigos de Jehová ocupan el cuarto puesto con el 1,0%.&lt;br /&gt;· La Iglesia es vista como una organización filantrópica: La gran mayoría opina que el cometido principal de la Iglesia Católica es ayudar a los pobres y necesitados o combatir la injusticia defendiendo los derechos de las personas.&lt;br /&gt;Ante esta situación, proponemos en primer lugar los mismos remedios que en el punto anterior y en segundo lugar un mayor énfasis en los siguientes elementos:&lt;br /&gt;· El anuncio gozoso de Jesucristo como único Salvador.&lt;br /&gt;· Un testimonio cristiano entusiasta, razonable, comprometido y coherente.&lt;br /&gt;· El combate contra las sectas.&lt;br /&gt;· El rechazo radical de las creencias mágicas y supersticiosas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;Montevideo, 19 de marzo de 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-110872104938184552?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/110872104938184552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=110872104938184552' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110872104938184552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110872104938184552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/02/identidad-y-protagonismo-del-laicado.html' title='Identidad y protagonismo del laicado'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10826378.post-110863765715744411</id><published>2005-02-17T08:53:00.000-02:00</published><updated>2005-02-17T08:54:17.180-02:00</updated><title type='text'>Educación católica</title><content type='html'>Antes de presentar y fundamentar brevemente algunas propuestas acerca de la educación católica, estableceremos nuestra premisa básica por medio de la siguiente cita: &lt;br /&gt;“Compete al Obispo diocesano el derecho de vigilar y visitar las escuelas católicas establecidas en su territorio, aun las fundadas y dirigidas por miembros de institutos religiosos; asimismo le compete dictar normas sobre la organización general de las escuelas católicas; tales normas también son válidas para las escuelas dirigidas por miembros de esos institutos, sin perjuicio de su autonomía en lo que se refiere al régimen interno de esas escuelas.” (Código de Derecho Canónico (CDC), can. 806,1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Los docentes y directores&lt;br /&gt;“La enseñanza y educación en una escuela católica debe fundarse en los principios de la doctrina católica; y han de destacar los profesores por su recta doctrina e integridad de vida” (CDC, can. 803,2). De los profesores de religión y catequistas se exige además que destaquen “por el testimonio de su vida cristiana” (CDC, can. 804,2). &lt;br /&gt;Sin embargo en el del Documento de Trabajo del Sínodo (DTS) se afirma que en los colegios y liceos católicos de Montevideo se dan las siguientes deficiencias:&lt;br /&gt;· Existen muchos docentes no católicos, no sólo en las diversas asignaturas sino incluso entre los catequistas y agentes pastorales (cf. DTS, Capítulo 1 – Catequesis y sacramentos de la Iniciación Cristiana, n. 202; Capítulo 6 - Educación católica, nn. 61, 67).&lt;br /&gt;· Existen muchos docentes (incluso catequistas) que, si bien son católicos, carecen de una formación religiosa adecuada o no tienen interés en contribuir a la evangelización (cf. DTS, cap. 1, n. 202; cap. 6, nn. 55, 57, 58, 60, 61, 69, 72).&lt;br /&gt;· “En muchos casos, el Director no asume su rol evangelizador por falta de vida de fe y formación sistemática en la misma.” (DTS, cap. 6, n. 72; cf. nn. 57, 58).&lt;br /&gt;Estas carencias producen las siguientes consecuencias negativas, mencionadas en el mismo DTS:&lt;br /&gt;· Falta de integración o incluso contradicciones entre lo transmitido en los espacios destinados directamente a la educación religiosa y moral y las demás asignaturas (cf. DTS, cap. 6, nn. 53, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 66).&lt;br /&gt;· Debilitamiento de la identidad católica de algunos centros educativos (cf. DTS, cap. 1, n. 202; cap. 6, nn. 55, 61, 69, 70, 71, 72). &lt;br /&gt;Entre las causas de esta situación destacamos la existencia de un cuasi monopolio estatal de la formación docente en el Uruguay. La mayoría de los docentes de las instituciones católicas de enseñanza provienen de los centros de formación docente del Estado, donde reciben una formación marcada decisivamente por ideologías incompatibles por la fe cristiana (cf. DTS, cap. 6, nn. 55, 58, 69). &lt;br /&gt;Ante esta alarmante situación, proponemos:&lt;br /&gt;a) Que el Sínodo dirija una apremiante exhortación a los responsables de los centros educativos católicos de la Arquidiócesis a fin de que todos los directivos y docentes contratados de ahora en adelante sean católicos que destaquen por su recta doctrina e integridad de vida y de que se sustituya a la brevedad posible a quienes incumplan dicha condición de forma grave, continua y notoria, poniendo especial cuidado en proceder con justicia, según las circunstancias.&lt;br /&gt;b) Que la Vicaría de Educación organice procedimientos para aplicar lo establecido en los siguientes cánones del CDC:&lt;br /&gt;· Can. 805: “El Ordinario del lugar, dentro de su diócesis, tiene el derecho a nombrar o aprobar los profesores de religión, así como de remover o exigir que sean removidos cuando así lo requiera una razón de religión o moral.” &lt;br /&gt;· Can. 565; 567,1; 572 (acerca del nombramiento y la remoción de los capellanes; nos referimos aquí solamente a los capellanes de los colegios católicos).&lt;br /&gt;c) Que, en el marco de las potestades del Obispo diocesano reconocidas por el can. 806,1 del CDC, se establezca una norma que detalle el procedimiento que se ha de seguir para el nombramiento de los Directores y los Coordinadores de Pastoral de los colegios y liceos católicos y las condiciones que deben cumplir quienes ocupen cargos directivos, los profesores de religión y los catequistas, poniendo espacial énfasis en su formación teológica y pastoral (cf. DTS, cap. 6, nn. 121, 122, 127).&lt;br /&gt;Con respecto a la formación doctrinal de los catequistas de colegios, recordamos las propuestas efectuadas en nuestra contribución al tema de la catequesis (1). Hacemos extensivas esas propuestas a los profesores de religión.&lt;br /&gt;d) Que se promueva la creación de uno o varios centros católicos de formación y perfeccionamiento docente.&lt;br /&gt;e) Que se potencie la acción del Instituto Arquidiocesano de Pastoral Educativa, asignándole la mayor cantidad posible de recursos a fin de que pueda multiplicar sus tareas de formación de los agentes de pastoral educativa (cf. ídem, nn. 19-22, 111).&lt;br /&gt;f) Que se multipliquen las instancias de apoyo a la formación cristiana y al crecimiento de la vida cristiana de los docentes de los centros educativos católicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Asignatura de Religión y Catequesis&lt;br /&gt;El alumnado de los colegios y liceos católicos de Montevideo es heterogéneo desde el punto de vista religioso. Hay alumnos católicos y alumnos no católicos. Entre los católicos, los hay practicantes y no practicantes. Algunos alumnos están sumidos en la indiferencia religiosa y otros sufren el influjo de sectas o nuevos movimientos religiosos. Muchos de los alumnos católicos tienen una escasa formación doctrinal, no se sienten pertenecientes a la Iglesia o no viven de acuerdo con las normas de la moral católica. Incluso entre los alumnos católicos, no todos concurren al colegio o liceo católico por motivos religiosos (cf. ídem, nn. 49, 55, 56, 61, 62, 69, 134). &lt;br /&gt;Creemos necesario que los centros educativos católicos aborden de forma diferenciada las diversas situaciones religiosas de sus alumnos, por lo cual proponemos que, en el marco de las potestades del Obispo diocesano reconocidas por el can. 806,1 del CDC, se establezca una norma que recoja los siguientes principios (cf. DTS, cap. 6, n. 38):&lt;br /&gt;· La catequesis es una iniciación a la vida cristiana que requiere la fe cristiana. La fe es un acto libre, que no cabe presuponer ni imponer, sino sólo proponer a los alumnos, con amor, constancia y sabiduría. Por consiguiente la catequesis propiamente dicha de los centros educativos católicos será una actividad extracurricular, reservada a los alumnos católicos y  opcional incluso para éstos. Esta opción existirá en todos los centros y para todos los grados.&lt;br /&gt;· Por otra parte, los centros educativos católicos tienen el derecho y el deber de anunciar el Evangelio de Jesucristo y de enseñar la religión cristiana a todos sus alumnos, católicos o no. Por consiguiente, en cada uno de esos centros, en todos los grados, habrá una asignatura curricular obligatoria dedicada a la enseñanza sistemática de la doctrina cristiana.&lt;br /&gt;· Las demás actividades pastorales dirigidas a los alumnos serán extracurriculares, opcionales y estarán abiertas a todos los alumnos (católicos y no católicos).&lt;br /&gt;Además proponemos:&lt;br /&gt;a) Que se elaboren programas y manuales comunes de formación religiosa y de catequesis para los colegios y liceos católicos de Montevideo, basados principalmente en el Catecismo de la Iglesia Católica y su futuro Compendio.&lt;br /&gt;b) Que la Vicaría de Educación organice un procedimiento para aplicar el can. 827, 2 del CDC, referido a la aprobación eclesiástica de los libros de texto sobre cuestiones religiosas o morales empleados en las escuelas católicas.&lt;br /&gt;c) Que se realicen las gestiones pertinentes ante las autoridades educativas nacionales a fin de lograr que la asignatura de religión sea evaluable.&lt;br /&gt;d) Que se dé alta prioridad a la adecuada formación de los profesores de religión, por ejemplo por medio del Instituto Superior de Ciencias Religiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La participación de los padres&lt;br /&gt;“Es necesario que los padres cooperen estrechamente con los maestros de las escuelas a las que confían la formación de sus hijos; los profesores, a su vez, al cumplir su encargo, han de trabajar muy unidos con los padres, a quienes deben escuchar de buen grado, y cuyas asociaciones o reuniones deben organizarse y ser muy apreciadas”. (CDC, can. 796,2; cf. DTS, cap. 6, nn. 97-100).&lt;br /&gt;Hoy en general la participación de los padres de los alumnos en los colegios y liceos católicos en la labor educativa es bastante escasa. Existe una crisis de la familia, que afecta también a muchas familias cristianas, por lo cual muchos padres han dejado de cumplir su misión de principales educadores en la fe de sus hijos (cf. DTS, cap. 6, nn. 28, 48, 62, 71). La tarea más urgente es evangelizar a las familias, para que éstas actúen como eslabones naturales en la cadena de transmisión de la fe católica entre las generaciones. &lt;br /&gt;Por tal motivo, reiteramos aquí nuestra propuesta referida a un proyecto experimental a gran escala de la "catequesis familiar" (2) (cf. ídem, n. 40). Según lo dicho antes, la catequesis familiar estaría reservada a las familias católicas de alumnos católicos.&lt;br /&gt;Además proponemos que las asociaciones de padres de alumnos de los colegios católicos asuman como máxima prioridad el apoyo a la misión de los padres como primeros educadores de sus hijos, fomentando la integración de los padres al proyecto educativo del colegio y desarrollando actividades como la “escuela de padres”, instancias de formación cristiana etc. (cf. ídem, nn. 46, 133).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. La libertad de educación&lt;br /&gt;“Es necesario que los padres tengan verdadera libertad para elegir las escuelas; por tanto, los fieles deben mostrarse solícitos para que la sociedad civil reconozca esta libertad de los padres y, conforme a la justicia distributiva, la proteja también con ayudas económicas.” (CDC, can. 797; cf. DTS, cap. 6, nn. 101-103).&lt;br /&gt;“Deben esforzarse los fieles para que, en la sociedad civil, las leyes que regulan la formación de los jóvenes provean también a su educación religiosa y moral en las mismas escuelas, según la conciencia de sus padres.” (CDC, can. 799).&lt;br /&gt;Si bien el Artículo 68 de la Constitución de la República garantiza la libertad de educación, se dan de hecho varias graves deficiencias:&lt;br /&gt;· La regulación estatal de la educación privada primaria y media va mucho más allá de lo permitido por la Constitución. Las escuelas y liceos privados habilitados deben atenerse a los planes de estudio oficiales y a los programas oficiales para cada asignatura. Además, los inspectores estatales controlan la labor de sus docentes, cuidando especialmente el cumplimiento de dichos planes y programas.&lt;br /&gt;· El organismo regulador de la educación privada primaria y media es su misma competidora (la Administración Nacional de Educación Pública - ANEP), que es por ende juez y parte a la vez en este asunto.&lt;br /&gt;· La educación brindada por las instituciones estatales de enseñanza es secularista. Los uruguayos pobres (salvo los pocos que reciben becas) no tienen una alternativa real a la oferta educativa del Estado. La evangelización en el ámbito familiar, parroquial etc. no sustituye a una educación católica integral.&lt;br /&gt;· La educación privada no recibe subsidios del Estado. Éstos benefician sólo a la ANEP, satisfaciendo solamente los intereses del colectivo secularista y castigando con la necesidad de un doble pago (impuestos y precio) a los demás colectivos, incluyendo a los católicos. Esta injusta distribución de los subsidios estatales a la educación ha causado una situación en la que gran parte de los padres que desearían enviar a sus hijos a colegios católicos no puedan hacerlo por motivos meramente económicos. Esto ha provocado el cierre de varios colegios católicos en los últimos años (cf. DTS, cap. 6, nn. 28, 32-33, 65, 71; ídem, Anexo, cuadro 6, Evolución de la matrícula). &lt;br /&gt;Por consiguiente proponemos:&lt;br /&gt;a) Que el Sínodo emita una declaración sobre la libertad de educación, enunciando la doctrina católica al respecto, invitando a las autoridades nacionales a dialogar con la Iglesia sobre esta materia y proponiendo un plan de acción con pasos concretos para avanzar gradualmente hacia una plena libertad de educación en nuestro país.&lt;br /&gt;b) Que se promueva una limitación de la regulación estatal de la educación privada primaria y media, a fin de ajustarla a lo establecido en la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;c) Que se impulse la sustitución de la ANEP por el Ministerio de Educación y Cultura como órgano regulador de la educación primaria y media, análogamente a lo que ocurre ya en la educación terciaria.&lt;br /&gt;d) Que se promueva (en forma concertada con las principales instituciones religiosas del país) la inclusión de diversas opciones de formación religiosa o moral en los centros educativos de gestión estatal.&lt;br /&gt;e) Que se promueva el principio según el cual el modelo de gestión (privada o estatal) de las instituciones de enseñanza no debería ser uno de los criterios determinantes de la distribución de los subsidios estatales a la educación.&lt;br /&gt;Por último recordamos aquí nuestra propuesta de creación de una Fundación Pro Educación Católica (3).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Iglesias Grèzes&lt;br /&gt;Montevideo, 12 de marzo de 2005.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas:&lt;br /&gt;1) Cf. Daniel Iglesias, Contribución al Tema 1: Catequesis y sacramentos de la iniciación cristiana, IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 5/03/2005, n. 2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Cf. Daniel Iglesias, Contribución al Tema 1: Catequesis y sacramentos de la iniciación cristiana, IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 5/03/2005, n. 6.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Cf. Daniel Iglesias, Contribución al Tema 3: Familia y sacramento del Matrimonio, IV Sínodo Arquidiocesano de Montevideo, 5/03/2005, n. 7.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10826378-110863765715744411?l=ivsinodo.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ivsinodo.blogspot.com/feeds/110863765715744411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10826378&amp;postID=110863765715744411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110863765715744411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10826378/posts/default/110863765715744411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ivsinodo.blogspot.com/2005/02/educacin-catlica.html' title='Educación católica'/><author><name>Daniel Iglesias Grèzes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10127113137153994971</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='01018177188939583375'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>